FCC moderniza reglas de espectro para impulsar banda ancha desde el espacio

La reforma de la FCC sustituye normas obsoletas, lo cual permitirá multiplicar por siete la capacidad de servicios satelitales de alta velocidad en Estados Unidos.

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos aprobó una reforma a sus normas de compartición del espectro satelital, con el objetivo de acelerar el desempeño de la banda ancha desde el espacio y responder a los avances tecnológicos.

Adoptada mediante una orden el 30 de abril de 2026, la decisión busca habilitar mayores velocidades, reducir costos y mejorar la confiabilidad del servicio para millones de usuarios, especialmente en zonas rurales y remotas del país.

El nuevo marco regulatorio sustituye el esquema de Densidad de Flujo de Potencia Equivalente (EPFD), vigente desde finales de los años 90, por criterios modernos de protección para sistemas geoestacionarios (GSO) basados en desempeño.

De acuerdo con la orden de la FCC, las reglas anteriores se consideran “obsoletas” y obligaban a los operadores de NGSO a “proteger en exceso” a los sistemas GSO, limitando la capacidad de banda ancha.

Por lo tanto, el cambio reconoce que los límites diseñados hace décadas partían de supuestos técnicos que han sido superados por innovaciones como la codificación y modulación adaptativas, hoy ampliamente utilizadas en las constelaciones no geoestacionarias (NGSO), como las de Starlink o Amazon LEO.

Bajo el régimen anterior, los operadores NGSO enfrentaban restricciones estrictas de potencia para evitar interferencias con satélites GSO, lo que limitaba la capacidad de ofrecer servicios de alta velocidad y baja latencia.

La Comisión considera que este enfoque derivó en una “sobreprotección” de los sistemas tradicionales, lo cual frena el potencial de la banda ancha satelital moderna.

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Con la nueva regulación, la FCC apuesta por un modelo más flexible basado en la coordinación de buena fe entre operadores.

Se espera que esto propicie que los actores GSO y NGSO negocien directamente acuerdos de protección contra interferencias mediante esquemas privados y voluntarios, en línea con prácticas regulatorias que la agencia ha aplicado históricamente en otros segmentos del espectro.

El regulador estima que la modernización podría generar más de 2,000 millones de dólares en beneficios económicos y multiplicaría hasta por siete la capacidad de los servicios de banda ancha satelital.

Como prueba, la FCC citó el caso de SpaceX, que demostró que opera con 8 haces de frecuencia compartida y un ángulo de evitación de 4 grados, lo cual resultó en una degradación del rendimiento menor al 0.7%.

Particularmente, este aumento en la eficiencia del espectro es importante en un contexto de creciente demanda por conectividad en áreas donde las redes terrestres no llegan o resultan poco viables.

La decisión fue aprobada por el presidente de la Comisión, Brendan Carr, junto con los comisionados Gómez y Trusty, quienes respaldaron la actualización del marco como una medida necesaria para alinear la regulación con la evolución tecnológica del sector espacial.

Carr destacó que “la decisión de hoy de la FCC ayudará a supercargar esa competencia mientras expande el liderazgo tecnológico de nuestro país (…). Los consumidores podrían ver ahora un aumento de siete veces en la capacidad de estas ofertas satelitales de alta velocidad”.