Un grupo de ingenieros del MIT diseñó un modelo de cerebro artificial en un chip, recreando miles de sinapsis cerebrales artificiales conocidas como memristors. Dichos componentes están basados en silicio y tienen la función de imitar las sinapsis de transmisión de información en el cerebro humano.
Los resultados de su trabajo demuestran que el nuevo diseño de memristores, inspirados en el cerebro, podrían integrarse en dispositivos portátiles pequeños y llevarían a cabo tareas informáticas complejas que sólo las supercomputadoras actuales pueden manejar.
Los memristors, o transistores de memoria, son un elemento esencial en la computación neuromórfica. En un dispositivo neuromórfico, un memristor serviría como transistor en un circuito, aunque su funcionamiento se asemeja más a una sinapsis cerebral (la unión entre dos neuronas). La sinapsis recibe señales de una neurona, en forma de iones, y envía una señal correspondiente a la siguiente neurona en cadena.
De igual forma que funciona la sinapsis cerebral, un memristor también podría “recordar” el valor asociado con la intensidad de corriente. Esto podría garantizar que un memristor pueda resolver una ecuación compleja o clasificar un objeto.
Para demostrar su funcionamiento, el equipo de investigadores del MIT puso a prueba el chip recreando una imagen en escala de grises del escudo del Capitán América. El chip pudo replicar cada píxel y logró producir la misma imagen nítida del escudo, lo que significa que fue capaz de “recordar” la imagen y reproducirla muchas veces, en comparación con los chips hechos de otros materiales.
