jueves, agosto 11, 2022
HomeDPL NEWSConsejos para contratar a tu proveedor de banda ancha fija

Consejos para contratar a tu proveedor de banda ancha fija

Cómo funcionan y cuáles son las particularidades de las tecnologías más usadas para acceder a Internet. ¿Cuál te conviene más?

El acceso a Internet ha crecido en cantidad y calidad en el mundo de la mano del esfuerzo público, a través de propuestas específicas o agendas digitales; el privado, por estrategia de los proveedores del servicio y el público-privado, a través de iniciativas conjuntas con foco en la universalización del servicio. Detrás de la magia de Internet hay tecnologías habilitantes, que permiten a las personas y empresas conectarse y formar parte del mundo digital. En DPL News repasamos cuáles son y cómo funcionan para que sepas qué tipo de plan te conviene contratar.

¿Qué es la banda ancha?

Primero, ¿qué es banda ancha? La Real Academia Española (RAE) la define como el intervalo de frecuencias que permite la transmisión de datos y de señales de audio y video a alta velocidad. ¿Es lo mismo que Internet? Aunque resulta habitual emparentar los términos, la respuesta acertada es que no, no es lo mismo. Distintos países del mundo han catalogado como banda ancha a aquellas conexiones a Internet que ofrecen una velocidad mínima, quedando por fuera de esa definición los accesos de menor calidad. Es decir, toda conexión de banda ancha es de Internet pero no toda conexión de Internet es de banda ancha.

Tecnologías de acceso a banda ancha

xDSL

Se trata de un servicio de acceso a Internet que brindan principalmente empresas telefónicas. Utiliza para el tráfico de datos el mismo cable telefónico que para las transmisiones de voz, pero en bandas de frecuencias distintas, lo que permite el uso de ambos servicios en simultáneo. Su funcionamiento es simple: la línea se conecta a un módem compatible y, a su vez, a la PC a través de una placa de red y en la central telefónica se procede a digitalizar la línea conectandola a un equipo de comunicaciones que divide el tráfico para permitir la coexistencia de servicios. Es la evolución típica del dial-up, una tecnología que por la llegada de otras ha reducido drásticamente su participación.

Cablemódem

Es típicamente ofrecido por empresas de televisión por cable, quienes tienen en su estructura una red que distribuye la señal al cliente desde el mismo cable coaxial por el que se ofrece el otro servicio. Se instala en el domicilio una bajada similar al cableado que llega al televisor pero a un módem y, como en el anterior caso, la transmisión usa distintas bandas que permiten la coexistencia de servicios. La velocidad es superior a xDSL y depende de una serie de factores, como el tipo de módem y la congestión del tráfico de información del momento.

Fibra óptica

Esta tecnología convierte en luz las señales eléctricas que portan información y envía esa luz por fibras de vidrios transparentes. Las fibras transmiten información a una velocidad muy superior al resto de las tecnologías, por lo que es la apuesta del momento de operadores de todo el mundo. La distancia entre los elementos que participan y la forma en que está configurado el servicio pueden limitar la velocidad para el uso, que de todas formas puede superar más de 10 veces lo ofrecido por otro tipo de tecnologías.

Satélite

Estos sistemas usan bandas de frecuencia para la transferencia de datos entre estaciones terminales fijas, que deben tener características específicas para poder enviar datos a la altura de satélites geoestacionarios que usan los proveedores. La comunicación es entre la antena del cliente y el telepuerto del operador, que se conecta con el satélite. Es una solución ideal para sitios rurales o con una tipografía que dificulta la implementación de otras tecnologías.

Consejos para contratar banda ancha

La decisión a la hora de contratar un servicio de banda ancha depende de múltiples factores pero existen argumentos válidos para todo tipo de consumidores. La tecnología a utilizar será determinante en la velocidad de acceso y ahí aparece la primera pregunta: ¿Para qué necesitas Internet? A necesidades más complejas, la velocidad de conexión deberá ser superior, por lo que la primera respuesta estará en el tipo de uso que se le dará al servicio. Un tip: ¡revisá!, algunos operadores ofrecen en sus páginas la opción de “contratar el plan más adecuado para tí”.

Es momento de recordar que también influye el número de conexiones o cantidad de usuarios que existen bajo el mismo acceso o abonado -a más conexiones, mayor necesidad de ancho de banda- y que los operadores suelen mencionar la velocidad de descarga, es decir, la velocidad a la que tu conexión (y dispositivo) pueden recibir datos desde Internet. Hay planes simétricos disponibles pero la mayoría aún son asimétricos, es decir, que la velocidad de carga -velocidad a la que tu conexión envía datos- es inferior a la de descarga.

El precio está en el top tres de argumentos al momento de contratar en consumidores de todo el planeta. Aquí vale atender algunas cuestiones, como si el monto a pagar se trata de una promoción por tiempo determinado, una estrategia habitual de operadores para captar clientes. También debes revisar las condiciones de la contratación, puesto que en muchos casos hay cláusulas de permanencia. El costo de instalación será el otro factor a contemplar antes de considerar si el servicio es conveniente o no para tu bolsillo, aunque no debes tenerlo en cuenta si ya tienes conexión y lo que buscas es migrar hacia un plan superior.

¿Y empaquetar servicios? Otra opción clave a la hora de contratar es la posibilidad de contar con dos, tres, cuatro o más servicios con la misma compañía, lo que por lo que por lo general redunda en un precio final más bajo que al hacerlo por separado. Prácticamente todos los prestadores de banda ancha ofrecen al menos un servicio adicional, como telefonía fija o TV paga e incluso telefonía móvil en algunos casos. Para revisar este tipo de propuestas, algunos países han incorporado herramientas para comparar planes de operadores y tomar la decisión más conveniente.

Lo último, pero para nada menor: la cobertura. La posibilidad o no de contratar dependerá también de la capacidad de las empresas para llegar a tu domicilio o empresa. La fibra óptica es la tecnología de acceso que más creció en número de abonados en los últimos años, de la mano de un despliegue más robusto que permitió que pueda ser contratada por más clientes. Sin embargo, si vives en un sitio alejado de las grandes ciudades, por ejemplo, quizás esta tecnología no esté entre las opciones y deberás escoger la vía satelital u otro disponible.

Banda ancha en el mundo 

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) indica que hay unas 17 conexiones a banda ancha cada 100 personas en el mundo. Por cada conexión puede haber varios usuarios. En un hogar, por ejemplo, una misma contratación sirve para dar servicio a todos los individuos de una familia, en una empresa a todos los empleados, etc. Considerando este punto, el mismo organismo señala que el 63 por ciento de la población mundial es usuaria de Internet.

Hay una serie de brechas por superar en el mundo digital. En este caso particular se pueden hablar de varias: de género, pues más hombres que mujeres acceden a Internet; generacional, por una menor cantidad y calidad de accesos registrados en adultos mayores; geográfica, al observarse que el uso es menos recurrente en sitios rurales y claro, económica, ya que los países desarrollados lideran los ranking de conectividad. La velocidad, o calidad del servicio, es considerada una segunda categoría de brecha, aunque no por eso menos relevante y el tipo de acceso es catalizador de esa velocidad.

DPL News
DPL Newshttps://dplnews.com/
Digital Policy & Law es una empresa especializada en el análisis estratégico de las políticas públicas de telecomunicaciones, TIC y economía digital.

Publicidad

LEER DESPUÉS