China presume avances en el cierre de la brecha y la digitalización de la industria durante MWC Shanghai
China fue el centro de atención durante la edición más reciente del MWC en Shanghai, derivado de sus notables logros en el despliegue de 5G, los avances para el cierre de la brecha digital y su papel fundamental en el impulso de la iniciativa Open Gateway.
En su discurso de apertura durante el MWC Shanghai, el director general de la GSMA, Mats Granryd, describió como “asombroso” el despliegue del 5G en el país asiático, con una previsión de más de mil millones de conexiones previstas para finales de 2024.
“El 5G y el 5G Advanced afectarán a casi todos los sectores”, desde la fabricación y las finanzas hasta la construcción y las comunicaciones, afirmó Granryd, según información de Mobile World Live.
Para 2030, se prevé que la contribución del 5G al PIB chino se dispare hasta los 260 mil millones de dólares, el doble de los 130 mil millones de 2022.
Destacó también el crecimiento de los ingresos de los operadores chinos a partir del impulso al mercado de la Nube. En la actualidad, la Nube representa un 12 por ciento de los ingresos totales de los operadores en China, seis veces más que en 2020, y los principales operadores de telefonía móvil del país han acumulado un total de 11 mil millones de dólares en ingresos en la Nube en los últimos tres años.
El directivo reconoció también los esfuerzos de China por reducir la brecha de uso de Internet móvil, que tendrá un alcance del 86 por ciento de la población al próximo año. Sin embargo, esto también representa que 160 millones de personas, principalmente jóvenes y ancianos, seguirán sin acceso a servicios de Internet.
Por otro lado, Granryd celebró también el papel fundamental de China en “encabezar e impulsar” el progreso de la industria en la iniciativa Open Gateway, un proyecto liderado por la GSMA cuyo objetivo es abrir las redes 5G y permitir a los desarrolladores establecer API utilizables a nivel mundial. Se estima que esta iniciativa representa una oportunidad de mercado de hasta 300 mil millones de dólares.
China Mobile, China Telecom y China Unicom se han sumado a la iniciativa y, en conjunto, representan casi el 30 por ciento de las API certificadas del plan en todo el mundo. Además, China Telecom ha inaugurado recientemente el primer Open Gateway Open Lab en Beijing.
Más colaboración para éxito de Open Gateway
Durante el evento, también estuvo presente Hans Wijayasuriya, CEO de Axiata Group, y Ernest Cu, presidente y CEO de Globe Telecom, quienes también celebraron los avances de Open Gateway, pero instaron al sector a ir aún más lejos en el fomento de la colaboración entre operadores.
Ante la pregunta de Granryd sobre cómo la industria puede evitar el fracaso de Open Gateway como otras iniciativas del sector, Wijayasuriya abogó por un “entramado global de API de telecomunicaciones” y una nueva forma de “coo-petición” (colaboración y competencia) entre operadores, advirtiendo de que no hacerlo podría conducir a la desintermediación y la erosión del valor.
Cu, por su parte, reforzó la necesidad de estandarización y seguridad, haciendo hincapié en la importancia de garantizar la estandarización de las API certificadas y el mantenimiento de la seguridad de la red a medida que los operadores abren sus redes.
En ese sentido, Wijayasuriya justificó la decisión de su compañía por trabajar con los otros tres operadores de Indonesia para el lanzamiento de la iniciativa Open Gateway, de manera similar a otros operadores en Brasil, España y Sri Lanka.
IA se debe hacer de forma correcta
Granryd se refirió también al creciente tema de la IA, y reconoció los notables progresos de China, donde se está desarrollando cerca del 40 por ciento de los grandes modelos lingüísticos (LLM) mundiales. Los principales operadores chinos trabajan activamente en el desarrollo de modelos y servicios de IA adaptados a los clientes empresariales.
Sin embargo, Granryd advirtió que el sector de la telefonía móvil sólo tiene “una oportunidad de hacerlo bien” con la IA, y subrayó la necesidad de dar prioridad al desarrollo ético y garantizar que nadie se quede atrás en la revolución de la IA.