California es oficialmente el estado más grande en prohibir el uso de la tecnología de reconocimiento facial en las cámaras de las fuerzas del orden público. La prohibición tiene una duración de tres años y ha sido elogiada por los defensores de la privacidad y los derechos civiles.
La legislación prohíbe a los oficiales realizar reconocimientos faciales, en tiempo real o después del hecho, en imágenes captadas por cámaras corporales. Sin embargo, la policía aún puede usar la tecnología para difuminar rostros en videos divulgados al público, a fin de proteger la privacidad de las personas.
Grupos policiales se opusieron al proyecto de ley, mientras que otros, incluida la Unión Americana de Libertades Civiles del Norte de California, lo respaldaron.
El miembro de la Asamblea, Phil Ting, quien escribió el proyecto de ley, señaló que el software “no está listo para ser usado, y predijo que socavaría la relación entre la policía y la comunidad.
El proyecto de ley refleja el creciente descontento en Estados Unidos por el reconocimiento facial, que las agencias gubernamentales han usado durante años y ahora se ha vuelto más poderoso con la incorporación de las tecnologías de computación en la nube e Inteligencia Artificial.