Vodafone Australia no tuvo más remedio que admitir haber realizado declaraciones falsas o engañosas sobre el servicio de facturación directa a terceros (DCB, por sus siglas en inglés), por lo que contactará a los consumidores afectados y reembolsará el cargo. Lo anterior es resultado de la investigación realizada por la Comisión Australiana de la Competencia y el Consumidor (ACCC, por sus siglas en inglés).
A través de la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC), Vodafone admitió haber violado la ley ASIC en 2015, al cobrar a los consumidores por tonos de llamada, juegos y otro contenido digital proporcionado por terceros que no habían comprado o que compraron sin saberlo.
El servicio DCB se habilitó automáticamente en las cuentas móviles de prepago y pospago de los clientes; las compras pudieron ocurrir con tan sólo unos clics y se cargaron en las facturas siguientes. El contenido fue comercializado y proporcionado por terceros que pagaron las comisiones del operador por las ventas a sus clientes.
Además de comprometerse a reembolsar cuando sea apropiado, Vodafone también revisará las quejas y tratará con esos clientes de buena fe. El Presidente de la ACCC, Rod Sims, aseguró que “otras empresas deben tener en cuenta que el dinero que ganan de manera engañosa deberá devolverse a los consumidores”.
Debido a un aumento en las quejas sobre el servicio durante 2014 y 2015, Vodafone eliminó las suscripciones de DCB a mediados de 2015 y canceló sus acuerdos con ciertos proveedores externos de contenido digital. Sin embargo, a los consumidores aún se les cobró por compras únicas sin verificación de identidad hasta marzo de 2018. Los clientes que consideren que se aplicaron cargos no autorizados, deben comunicarse con Vodafone.
Actualmente el servicio DCB de Vodafone sólo está disponible para una cantidad limitada de contenido y requiere un acuerdo expreso con el cliente, y no ha presentado quejas ante la ACCC.