La batalla entre compañías tecnológicas y la industria celular por la banda de 6 GHz continúa en distintos territorios. Ahora es el turno de las autoridades de Australia que deben definir si destinar completamente esta banda para redes abiertas y de Wi-Fi, o apartar una porción para su futura asignación en bandas 5G.
La Dynamic Spectrum Alliance (DSA) emitió un nuevo posicionamiento para promover la asignación completa de la banda de 6 GHz, al considerar que ofrece las mejores oportunidades de crecimiento para dispositivos inalámbricos y sus casos de uso en distintos sectores de la economía, desde los hogares, hasta minería o agricultura, entre otros.
El posicionamiento surge a raíz de un estudio presentado el pasado noviembre por la Asociación de Telecomunicaciones Móviles de Australia (AMTA, por sus siglas en inglés) en conjunto con la GSMA, en el que abordaron la necesidad por contar con más espectro para las comunicaciones celulares, y que permita el crecimiento de las redes 5G. El estudio hizo énfasis en la importancia de la banda de 6 GHz para suplir las necesidades de la industria de bandas medias.
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Por sus características físicas que permiten un buen equilibrio entre cobertura y velocidad, la banda de 6 GHz se encuentra en disputa entre las industrias celular y de Wi-Fi. Mientras que compañías tecnológicas como Facebook y Google impulsan la asignación completa de la banda para Wi-Fi 6E, la industria celular pide a las autoridades esperar los resultados de la próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR) en 2023, cuando se alcanzarán los acuerdos definitivos de la banda.
China es el principal partidario de utilizar la banda de 6 GHz para 5G, por lo que ya asignó los 1,200 MHz que componen la banda para servicios celulares. Europa y algunos países de África y Medio Oriente han decidido dividir la banda y asignar sólo la parte inferior a servicios sin licencia o Wi-Fi. Sin embargo, el continente americano se ha inclinado por designar la totalidad de los 6 GHz para servicios Wi-Fi.
En un nuevo posicionamiento, la DSA rebate múltiples puntos presentados por la industria celular, tales como la falta de espectro para 5G, la creciente demanda de dispositivos móviles y la supuesta ineficiencia espectral de servicios Wi-Fi.
Mientras la AMTA afirma que existe una necesidad de espectro en bandas medias, la DSA afirma que la industria celular cuenta con al menos 5,333 MHz de espectro disponible, además de nuevas bandas que están siendo evaluadas, nivel superior a lo que la industria celular indica en el estudio presentado.
En ese sentido, la DSA considera que dada la importancia de la banda de 6 GHz para servicios Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7, “sería una tragedia para las comunicaciones futuras si no se utilizaran los 1,200 MHz completos para esos servicios”.
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Por otro lado, la DSA también considera que si bien es cierto que existe una creciente demanda por dispositivos y servicios inalámbricos como lo afirma la AMTA, también es cierto que muchos de esos dispositivos se conectan finalmente mediante una red Wi-Fi, aun cuando el módem esté conectado a una red 5G.
“Aunque existen otras opciones para el espectro de banda media 5G, no existen tales opciones para Wi-Fi, y si no se asignan los 1200 MHz completos ahora, se produciría un cuello de botella de datos en el futuro que sería desastroso para la economía de Australia”, agrega la DSA.
En ese sentido, la DSA, cuyos miembros incluyen a Amazon y Microsoft, se pronunció por asignar la banda de 6 GHz para servicios sin licencia y Wi-Fi 6 bajo el esquema de dispositivos de baja interferencia o low interference potential devices (LIPD) en Australia.
Comunidades, familias, industria, minas, fincas y telecomunicaciones “dependen de Wi-Fi ahora en bandas que ya están congestionadas. Si bien los 500 MHz adicionales de espectro propuestos por la Autoridad de Comunicaciones y Medios (ACMA) son una adición bienvenida y, en el corto plazo, aliviarán la congestión, esa cantidad no estará preparada para el futuro del Wi-Fi”, agrega la Alianza.