Amazon pone el ejemplo ampliando la prohibición de las ventas de reconocimiento facial

Amazon acaba de extender indefinidamente la prohibición que se impuso para detener las ventas de su sistema de reconocimiento facial a las agencias de policía.

La medida surge un año después de que la compañía anunció por primera vez su cambio de política, en medio de las protestas que inundaron Estados Unidos debido al asesinato de George Floyd, por un policía blanco.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) aplaudió la acción de Amazon, pero exigió a la administración de Joe Biden poner un alto definitivo al uso de reconocimiento facial por las agencias del gobierno, independientemente de la empresa que la venda.

El problema con esta tecnología es que varios estudios han comprobado que los algoritmos promueven la vigilancia masiva contra comunidades negras y latinos. De hecho, ya se han registrado varios arrestos falsos e injustos de hombres negros.

Debido al sesgo racial, al menos siete estados han promulgado restricciones que limitan el uso de la tecnología por parte de los departamentos de policía. Microsoft e IBM también detuvieron las ventas de su software.

Los legisladores estadounidenses siguen debatiendo sobre cómo establecer reglas para garantizar un uso ético por las fuerzas del orden.