Tan sólo 16 por ciento de las empresas mexicanas son de base científica y tecnológica y aquellas que usan herramientas y servicios digitales facturan 115.6 por ciento más que las que no, según la Radiografía del Emprendimiento en México (REM) 2024.
La tecnología más utilizada por los emprendedores mexicanos es el almacenamiento en la Nube (66.1%), mientras que hay otras con menor incidencia, como el software contable, con menos de la mitad (28.5%), y un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP, por sus siglas en inglés) con la mitad de este (14.6%).
“Aquí tenemos un pendiente enorme”, resaltó Juana Ramírez, presidenta del Consejo Directivo de la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), quien señaló que el reto es cómo sacamos el producto del laboratorio al mercado.
En contraste a ese porcentaje nimio, el porcentaje de empresas que utilizan Inteligencia Artificial más que se triplicó en el último año, al pasar del 15 por ciento en 2023 a 49 por ciento en 2024 –una proporción que está en sintonía con otros informes elaborados por compañías tecnológicas como Dell o Microsoft–, y los casos de uso que experimentaron el mayor crecimiento fueron atención al cliente y consulta de información.
Consulta: Mitad de empresas mexicanas, en etapa temprana de adopción de IA Generativa: Dell
Tamaño y brecha de financiamiento
En cuanto al nivel de ingresos, más de la mitad (63.5%) tienen menos de 500 mil pesos anuales. En la presentación también se abordó el impacto de la formalización en los ingresos: las empresas legalmente constituidas facturan 82% más que las que no, mientras que para los informales, el crédito es hasta tres veces más caro.
La encuesta reveló que cerca del 70 por ciento (69.8%) de los emprendedores considera que aún no tiene el nivel de ventas suficiente para formalizar el negocio y Juana Ramírez dijo al respecto que la ASEM se enfocará en promover la formalidad.
La REM 2024 también exhibe la brecha de financiamiento que aún prevalece entre las empresas, principalmente entre las micro, pequeñas y medianas (pymes): más de un tercio (35%) de los emprendedores encuestados no ha obtenido préstamos ni crédito y, de ese universo, más de tres cuartas partes (77.2%) no lo obtuvo porque no lo solicitó o no tuvo que recurrir a ello.
Las principales fuentes de financiamiento fueron los recursos propios (49.6%), recursos de familiares o amigos (20%), bancos (17.7%), financieras no bancarias (8%) y, en quinto lugar, recursos públicos o programas gubernamentales (5.9%).
Además, persiste el reto de que las pymes se integren a las cadenas de suministro, ya que sólo una de cada 10 empresas en México es proveedora de una empresa grande, para lo cual uno de los mayores obstáculos es que los plazos en que pagan las grandes empresas son muy largos.
Respecto a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza, sólo dos de cada 10 empresas buscan proteger el medio ambiente o combatir el cambio climático, aunque las que lo hacen, incrementan 17 por ciento sus ventas, expuso Fernando Padilla, director general de Grupo AliFin y vicepresidente de la ASEM.
Perfil demográfico y formación académica
El 57 por ciento de los emprendedores estudió su último grado de estudios en una institución pública y el 42 por ciento restante en una privada. El 36.1 emprendió en solitario y el tiempo promedio para ser rentable es de 2.3 tres años, compartió Juana Ramírez.