La Jornada Alonso Urrutia
Con la operación simultánea de 40 sistemas informáticos para apuntalar la organización de los comicios, así como la transmisión y difusión de los resultados de las votaciones, el Instituto Nacional Electoral (INE) reforzó la seguridad en el funcionamiento del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), después de haber sufrido en 2018 uno de los ataques más severos en la historia de las elecciones.
La seguridad en la transmisión de esta información es un elemento central y los simulacros efectuados han reproducido ataques similares para verificar la capacidad de respuesta en 2021
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En entrevista, el titular de la Unidad Técnica de Servicios de Informática del INE, Jorge Torres Antuñano, subraya que en el mundo se registran miles de intervenciones que pretenden provocar la negación del servicio de grandes empresas o sistemas, como ocurrió en 2018 en el INE.
Son ataques que regularmente se dan todos los días, a todos los sistemas en Internet, y muchos de los esquemas de seguridad que existen en los servicios de este nivel están aplicados en la operación del PREP.
Para ello se adoptan diversas acciones para contrarrestar este súbito incremento de la demanda; hay hackers que secuestran
computadoras para operar al mismo tiempo una sobredemanda con el fin de provocar la negación del servicio. En 2018, el INE hizo público el ataque semanas después de ocurrido.
El PREP es un sistema que al ser consultado está expuesto en Internet, lo que implica tomar muchísimas medidas de seguridad para que no se vulnere la información y, en caso de un ataque que pretenda saturar la demanda, no se concrete. Desde su diseño, se identifican los posibles riesgos para introducir las medidas de seguridad con la supervisión de un auditor externo. En paralelo, contar con varios difusores del PREP (medios de comunicación) constituye otro elemento de protección
, dice Torres.