La tecnología 5G y sus aplicaciones inundarán el mundo en los próximos años, y aunque por ahora sólo sea una realidad en algunos países, ya podemos cuestionarnos qué tan útil sería adquirir un smartphone con capacidad 5G.
La firma de análisis IDC espera que los envíos de 5G alcancen un 8.9 por ciento de los teléfonos inteligentes enviados en 2020, lo que representa 123.5 millones de dispositivos. Sin embargo, Opensignal ha estado analizando la experiencia real de 5G que los consumidores reciben en sus dispositivos (no lo que obtienes de las pruebas o en los laboratorios en condiciones óptimas). Así que, ¿vale la pena adquirirlo?
¿Por qué sí?
Rapidez. 5G promete llevar velocidades ultrarrápidas a los usuarios móviles. El análisis de Opensignal muestra que los usuarios de 5G en Estados Unidos, Australia, Suiza y Corea del Sur están experimentando velocidades de descarga de entre 1 Gigabit por segundo, a 1.8 Gbps.
No obstante, la consultora descubrió recientemente que sólo 1 por ciento de las pruebas de velocidad en realidad usaban una conexión 5G activa. Entonces, si bien los usuarios pueden tener un teléfono 5G, tomará un poco más de tiempo encontrar conectividad ubicua.
5G va más allá de los teléfonos. Si bien 5G está comenzando en los teléfonos inteligentes, eventualmente ayudará a conectar muchos dispositivos, a través de sus mundos personales, laborales y móviles, lo que indica que tener un smartphone 5G será la llave para conectar otros entornos.
Los desarrolladores y las empresas tendrán la capacidad de crear servicios de Internet de las cosas (IoT) con tecnología 5G que impactarán cosas como los juegos, la transmisión de video y la Realidad Virtual y Aumentada.
¿Por qué no?
5G es, quizás, demasiado nuevo. Aunque hemos estado hablando de 5G durante bastante tiempo, la tecnología todavía está “en pañales”. Las redes 5G siguen funcionando con las redes 4G LTE existentes, por lo que los teléfonos inteligentes actuales equipados con 5G aún usan la tecnología 4G, incluso cuando hay 5G disponibles.
Falta infraestructura. Atendiendo el punto anterior, las redes 5G independientes requerirán una infraestructura central totalmente nueva, que llevará más tiempo crear, pero ayudará a introducir algunos de los mayores beneficios de 5G, como reducir la latencia y mejorar la congestión de la red.