La automotriz surcoreana Kia México hizo oficial un plan de inversión por 649 millones de dólares para el periodo 2026-2028.
Kia realizó el anuncio durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, en donde detalló que este megaproyecto representa la mayor inyección de capital realizada por la compañía en el país desde su llegada en 2016 y estará destinado a transformar su planta ubicada en Pesquería, Nuevo León.
Con la presencia del presidente de la firma en el país, Andy Kim, y ejecutivos de la marca, se anunció que las instalaciones mexicanas se convertirán en el primer centro de producción fuera de Corea del Sur en ensamblar la camioneta 100% eléctrica SUV Kia EV3.
De la cifra total declarada, más de 260 millones de dólares se destinarán de manera específica a la producción de este modelo de última generación, el cual iniciará operaciones el próximo 4 de agosto con un 26.54% de contenido nacional.
Además, se proyecta que la expansión operativa tendrá un impacto directo en el mercado laboral de la región, pues se contempla la creación de 500 nuevos empleos directos durante el transcurso de 2026, con la proyección de alcanzar los 1,500 empleos directos hacia el año 2030.
Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, señaló que dicho vehículo actualmente se produce en Corea del Sur, por lo que con la inversión comenzará su producción en México.
“Estamos hablando de un esfuerzo que se ha hecho para que en México se produzcan cada vez más vehículos destinados a nuestro mercado y también a exportación”.
“Van a iniciar la producción de un vehículo que actualmente se hace en Corea y ahora se hará en México. Arranca el día 4 de agosto en las instalaciones que tienen en Pesquería”, detalló Ebrard.
Te recomendamos: Vehículos eléctricos e híbridos superan 235,000 unidades en México: EMA
El plan contempla un componente de sostenibilidad ambiental mediante inversiones en el parque de energía solar y en la planta recicladora de agua de la automotriz en Nuevo León.
A pesar de los retos del contexto comercial global, esta apuesta posiciona a México como un destino estratégico para la electromovilidad y la industria automotriz de alta tecnología, debido a su atractivo en disponibilidad de mano de obra y la infraestructura manufacturera.