Santiago de Chile. Chile lidera la adopción de la Inteligencia Artificial (IA) en América Latina, como lo demuestra el hecho de que más de 665,000 empresas, o el 35% del total, ya la han adoptado, resaltó Camila Gatica, gerente sénior de Políticas Públicas para Chile y Uruguay de AWS, durante el Chile Digital Summit 2026.
Se estima que, en el sexenio de 2024 a 2030, la IA aportará 565,000 millones de dólares acumulados al PIB de la región, el equivalente al 1.03% del total, según un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile.
Por ello, expuso Gatica, se ha acelerado la carrera por capturar el valor en la región y la compañía tecnológica estadounidense ha invertido 4,000 millones de dólares en el país en los últimos 15 años.
La encrucijada de Chile: fragmentación regulatoria
No obstante, la ejecutiva apuntó que, si bien Chile lidera en IA en la región, su liderazgo no está garantizado, ya que puede ser erosionado por la complejidad y fragmentación regulatoria.
En los últimos 3 años, el país ha avanzado en una agenda notable, como lo demuestran la Ley Marco de Ciberseguridad, que creó la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI), y la Ley de Protección de Datos Personales, que entró en vigor recientemente. Pero, a su vez, también hay iniciativas, como el proyecto de Ley de Inteligencia Artificial, que actualmente se discute en el Congreso, que despiertan las alertas.
Camila Gatica comentó que dicho proyecto se inspira en la Ley de Inteligencia Artificial europea, y “Europa es un ejemplo de a dónde no queremos llegar”, ya que actualmente las empresas chilenas gastan 19 de cada 100 dólares que invierten en IA para cumplir con la normativa, mientras que en Europa 40 de cada 100 euros invertidos en IA se van a cumplimiento regulatorio.
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Por ello, llamó a extender lo que Chile ya tiene. La ejecutiva recomendó identificar y mapear los riesgos, crear una base regulatoria armonizada y, lo más importante, actualizar los marcos regulatorios, ya que deben evolucionar para no cerrar las puertas a la innovación.
Finalmente, hizo una exhortación tripartita: hacer una pausa regulatoria en torno a la IA y, en su lugar, seguir un enfoque como el de EE. UU. de coordinación de la regulación existente.
Gatica sostuvo que es necesario promover la coordinación de las agencias, como la ANCI y la de Protección de Datos Personales, y los reguladores sectoriales, y, por último, la alineación con estándares internacionales, para crear marcos basados en riesgos, proporcionales e interoperables, con consultas público-privadas efectivas, tal como lo aconseja la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
“La armonización no es la desregularización —afirmó—, sino la regularización inteligente“.