AMD renueva el papel del CPU en la era de IA con su línea EPYC
Lisa Su, CEO de AMD, presentó EPYC 9006, su sexta generación de CPUs, la cual promete mayor rendimiento en la era de la IA.
San Francisco, EE. UU. AMD presentó en su evento Advancing AI 2026 la serie EPYC 9006, su sexta generación de procesadores (CPU) para servidores que marca un cambio estratégico en la infraestructura empresarial. La compañía no sólo busca reafirmar la importancia de los CPU x86 en la era de la IA, sino también consolidar su creciente participación en el mercado frente a la competencia.
Durante la presentación de esta nueva generación, Lisa Su, CEO de AMD, presumió que la línea EPYC ya tiene una participación del 46% de los ingresos en el mercado de servidores, un segmento que había estado dominado principalmente por Intel y su línea Xeon.
Desde su lanzamiento en 2017, Su destacó que el objetivo de este componente ha sido entregar más rendimiento y eficiencia en cada generación. “Esa ha sido realmente la fórmula ganadora: una hoja de ruta clara y una ejecución muy constante. Y un liderazgo que, de hecho, crece con cada generación. Por eso, si nos fijamos en la actualidad, los procesadores EPYC Turin de quinta generación son los mejores CPU para servidores del mundo”, afirmó Su.
Ahora en la sexta generación, la directora del fabricante de chips señaló que con 203,000 millones de transistores construidos con el proceso de 2 nm de TSMC, bajo la nueva arquitectura de chiplet que soporta hasta 512 threads por socket, Venice se trata de “uno de los brincos generacionales más grandes de EPYC”.
EPYC 9006 Venice entregó 2.2 veces más rendimiento de throughput y 1.2 veces mejor rendimiento por núcleo versus el CPU Vera, utilizando datos recientemente liberados por Nvidia. En cargas generales, AMD afirma tener un rendimiento 3.3 veces superior al del procesador de su principal competidor.
“Hay quienes afirman que el rendimiento por núcleo es lo único que importa. Sin embargo, eso es sólo una parte de la historia, ya que la IA Agéntica funciona en realidad como una plataforma distribuida que abarca bases de datos, índices vectoriales y orquestación, procesos que deben ocurrir simultáneamente. Esto exige no sólo velocidad bruta, sino una combinación indispensable de densidad, eficiencia y rendimiento por núcleo. Y me complace decir que Venice lidera en todos estos aspectos”, aseguró Su.

Frente a Intel Xeon, AMD promete también una mejora significativa del rendimiento de hasta 3.5 veces en MongoDB para bases de datos NoSQL, 2.9 veces en análisis en memoria, 3.7 veces en servidores web y 2.6 veces en bases de datos transaccionales.
Esta nueva generación de EPYC busca aprovechar los cambios en las tendencias alrededor de la IA. Aunque el entrenamiento de modelos se mantiene como uno de los principales motores detrás de la demanda de cómputo, donde los GPU están al centro del cómputo, AMD apunta que la tendencia ha comenzado a cambiar rápidamente, conforme la IA se integra a nuevos procesos productivos y a la vida diaria de los usuarios, renovando el interés por los CPU.
En ese sentido, la compañía estima que a finales de este año la inferencia demandará cerca del 60% del cómputo global de IA, lo que impacta sobre las preferencias de compra de componentes conforme los clientes se enfocan en la economía y el despliegue a escala. El procesamiento de tokens se ha incrementado 158 veces en los últimos dos años, mientras que la IA Agéntica emerge como otro impulsor clave del mercado.
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En particular, la IA Agéntica está transformando los Centros de Datos, creando una demanda sin precedentes que va más allá de la aceleración de los GPU. AMD identifica tres roles críticos para los CPUs en esta nueva arquitectura: ejecutar agentes sandbox, alimentar aceleradores y potenciar servicios empresariales que los agentes utilizan.
AMD explica que entre GPU y CPU hay una nueva categoría, en la que los CPUs actúan como hosts que coordinan tareas agénticas complejas. Estos sistemas ya no sólo responden preguntas, sino que actúan, planifican, ejecutan código y razonan sobre datos empresariales.
Un portafolio, no un chip
AMD afirma que la serie EPYC 9006 se trata del portafolio más amplio de la industria para la IA Agéntica, con cuatro variantes especializadas:
- EPYC 9006 SP7: diseñado para ejecución de agentes de alta densidad, ofrece hasta 256 núcleos y 512 hilos con arquitectura Zen 6c, alcanzando frecuencias de hasta 5 GHz. Soporta hasta 16 canales de memoria MRDIMM a 12,800 MT/s y PCIe Gen 6, entregando el mejor rendimiento por vatio y por dólar en ejecución de agentes.
- EPYC 9006 SP8: enfocado en eficiencia y flexibilidad, con configuraciones de 8 a 128 núcleos. Disponible el próximo año, está optimizado para cargas empresariales críticas y sitios Edge con restricciones de energía, ofreciendo el mejor balance costo-beneficio.
- EPYC 9006X SP7: especializado en HPC y computación técnica, con hasta 96 núcleos Zen 6, frecuencias de hasta 5.15 GHz y triple caché L3 por núcleo comparado con el SP7 estándar. Ideal para simulación, modelado y análisis de datos intensivos.
- EPYC 9006 LP (verano): lanzamiento previsto para este año, optimizado como nodo host de IA con memoria LPDDR5X en formato SOCAMM2 reemplazable en campo. Con hasta 72 núcleos y conectividad de 112 Gbps CPU-GPU, mantiene los aceleradores alimentados en racks densos de IA.
AMD demuestra que 82 servidores EPYC pueden reemplazar 1,000 servidores basados en Intel Xeon Gold 6258R, lo que resulta en 92% menos servidores, 77% menos consumo energético y hasta 40% de ahorro en costo total de propiedad.
Con especificaciones que alcanzan hasta 600 W de TDP, 192 hilos en configuraciones Zen 6 y hasta 24 canales de memoria LPDDR5X, AMD afirma que la serie EPYC 9006 se posiciona como la solución más completa para la era de la IA agéntica, donde la coordinación entre CPU y GPU define el éxito de las implementaciones empresariales a escala.
A futuro, la directora adelantó que se prepara la presentación de las versiones Verano y Venice-X, este último con 3D cache stacking, que permitirá por primera vez integrar una capa de memoria directamente debajo del procesador, lo que garantizará una menor latencia entre ambos componentes.
