Alibaba demanda al Pentágono por incluirla en lista negra de empresas vinculadas al ejército chino
Alibaba afirma ser una entidad independiente de propiedad pública y de carácter estrictamente comercial.
Alibaba Group interpuso una demanda formal ante un tribunal federal de California contra el Departamento de Defensa de Estados Unidos tras ser clasificada como una “compañía militar china”.
El gigante del comercio electrónico y la computación en la Nube busca anular de inmediato esta designación, argumentando que la medida carece de fundamentos legales.
La empresa afirma ser una entidad independiente de propiedad pública y de carácter estrictamente comercial.
En el recurso judicial interpuesto el 23 de junio de 2026, la compañía sostiene que la decisión de la administración estadounidense pone en riesgo el sustento de miles de empresas norteamericanas que utilizan sus plataformas logísticas y digitales para vender productos en el mercado asiático.
De acuerdo con el documento de la demanda y los abogados de Alibaba, los tres principales inversionistas de la corporación son instituciones financieras de origen estadounidense, lo que desmiente cualquier control por parte de Pekín.
El texto legal advierte que la inclusión en la llamada “lista 1260H” acarrea un grave impacto constitucional que excede lo comercial, debido a que las leyes de Estados Unidos imponen severas sanciones a las firmas que realicen actividades de cabildeo a favor de entidades vetadas.
Alibaba denunció que varios de sus asesores históricos ya han roto vínculos por temor a perder contratos federales. La multinacional cuestionó con firmeza esta restricción en su demanda.
“Que una empresa calificada como amenaza a la seguridad nacional sea simultáneamente aislada de los defensores que podrían refutar dicha etiqueta invierte el orden constitucional”, dice el documento.
Por otra parte, la firma china argumentó que sus interacciones con el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) responden estrictamente a procesos de cumplimiento normativo estándar, similares a los que cualquier tecnológica estadounidense debe seguir para operar en dicho país.
Al respecto, la defensa legal de Alibaba fue contundente al establecer la diferencia en los términos de la demanda.
“Un regulador no es un afiliado. El vínculo entre un regulador y la entidad que regula no establece control, propósito compartido, alineación de intereses o asociación institucional”, señalaron.
Con esta acción legal, Alibaba solicita al tribunal que declare inconstitucional la medida, suspenda los efectos del veto que entran en vigor a finales de junio de 2026 y ordene retirar de forma definitiva su nombre de los registros del Pentágono.