La neutralidad de la red está obsoleta, afirma el presidente de Telebrasil, Alberto Griselli

Brasilia. La discusión sobre la neutralidad de la red volvió a la agenda de las telecomunicaciones. El presidente de Telebrasil y CEO de TIM Brasil, Alberto Griselli, afirmó en conversación con periodistas que el modelo actual previsto en el artículo 9º del Marco Civil de Internet está “obsoleto” frente a las nuevas demandas traídas por la Inteligencia Artificial y los servicios digitales más sofisticados.

Para el ejecutivo, el principio de tratar todo el tráfico de manera igualitaria ya no acompaña las exigencias técnicas y económicas de la nueva generación de aplicaciones digitales, especialmente en servicios críticos que requerirán baja latencia, alta confiabilidad y priorización de red.

“Hoy estamos hablando de una ley totalmente democrática, donde todos son tratados de la misma manera. En el futuro tendremos necesidad de tratar de maneras diferentes situaciones diferentes”, señaló durante la conferencia en el Painel Telebrasil.

También lee: GSMA defiende revisión regulatoria para equilibrar asimetrías entre telcos y grandes usuarios de red

Griselli defendió una flexibilización de las reglas de neutralidad para permitir modelos diferenciados de gestión y cobro de la red según el tipo de servicio prestado. Citó como ejemplo aplicaciones vinculadas a Inteligencia Artificial, autos conectados y drones, que exigirían estándares distintos de conectividad en comparación con servicios tradicionales de streaming consumidos por el usuario común.

Aunque evitó utilizar el término “Fair Share” cuando fue mencionado —asociado a la defensa de las telcos de que las Big Tech contribuyan al financiamiento de la infraestructura—, Griselli afirmó que el sector busca una “isonomía” regulatoria entre plataformas digitales y operadoras de telecomunicaciones.

El ejecutivo sostuvo además que hoy existen diferencias relevantes en tributación, obligaciones regulatorias, relación con los consumidores y contribuciones sectoriales. “Estamos sujetos a un conjunto de regulaciones que nos corresponden. La idea es tener un tratamiento isonómico moderno frente a la evolución del sector”, aseveró.

El ejecutivo indicó que el cambio podría ocurrir primero en la práctica, antes de cualquier modificación formal en la legislación. Agregó que mecanismos como el network slicing ya permiten crear segmentos específicos de la red para determinados servicios, incluso con posibilidad de cobro diferenciado.

Telecomunicaciones como política de Estado

Al defender una actualización regulatoria, Griselli declaró que el sector de telecomunicaciones ya se consolidó como una política de Estado en Brasil. Explicó que el avance de la conectividad desde la privatización demuestra que el país logró construir una infraestructura amplia y relativamente accesible incluso frente a dimensiones continentales.

“Brasil tiene hoy una disponibilidad muy alta de servicio”, dijo. Destacó que el 4G ya cubre todos los municipios brasileños y que la cobertura del 5G está cerca de alcanzar al 70% de la población.

En la evaluación del presidente de Telebrasil, el modelo brasileño se convirtió en una referencia internacional en algunos aspectos, especialmente después de la subasta no recaudatoria de 5G, que destinó recursos a compromisos de cobertura en lugar de maximización fiscal.

También señaló que el país posee una tradición de compartición de infraestructura entre operadoras, algo que considera esencial para la viabilidad económica de la expansión de las redes en áreas rurales y menos densamente pobladas.

A pesar de ello, Griselli advirtió que el éxito alcanzado hasta ahora “no garantiza el éxito futuro”. Para el directivo, Brasil necesitará adaptar su arquitectura regulatoria al nuevo ciclo tecnológico marcado por la Inteligencia Artificial y por la convergencia entre telecomunicaciones, plataformas digitales y servicios.

“La regulación hoy sigue siendo bastante verticalizada. El mundo está avanzando hacia algo más horizontal”, afirmó.

El ejecutivo también volvió a criticar el peso de la carga tributaria sobre el sector y defendió cambios en fondos sectoriales como el Fondo de Universalización de los Servicios de Telecomunicaciones (Fust) y el Fondo de Fiscalización de las Telecomunicaciones (Fistel). Expuso que el modelo actual termina contradiciendo el carácter esencial de los servicios de telecomunicaciones.

Por último, sobre seguridad regulatoria, Griselli mostró preocupación por las incertidumbres relacionadas con la renovación de frecuencias como la banda de 850 MHz. En la evaluación del presidente de Telebrasil, las decisiones sobre espectro deben tratarse dentro de una lógica de largo plazo, ya que impactan directamente en los ciclos de inversión de las operadoras.