Video | Conocimos el laboratorio donde Dell realiza pruebas extremas a sus dispositivos más robustos
Texas, Estados Unidos. Pudimos visitar el llamado Rugged Lab de Dell en sus oficinas de Austin, donde realizan las pruebas más extremas a su línea de dispositivos robustos, como caídas, cambios drásticos de temperatura o inmersiones, ya sea porque lo requiere un estándar o porque la empresa busca conocer el límite de sus propios dispositivos, explicó Gary Corpuz, senior testing engineer en Dell.
Una de las pruebas es una cámara en la que los dispositivos caen de al menos una altura de 2 metros, donde también puede ser grabado en una cámara lenta para estudiar exactamente cómo se comporta y cuáles podrían ser los puntos más débiles. Algunos dispositivos pueden incluso congelarse a temperaturas bajo cero, para probar el límite de resistencia de su estructura.
Además de grandes alturas, los dispositivos también son puestos a prueba contra al menos 3,000 micro caídas (3 pies), para simular las vibraciones y golpes que pueden recibir cuando van al interior de vehículos. Esta característica permite garantizar su funcionamiento cuando los dispositivos son almacenados al interior de vehículos donde reciben vibraciones y golpes constantes.
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Del mismo modo, los dispositivos son sometidos a pruebas de temperatura donde se revisa que puedan operar en entornos que pueden ir desde 29 grados centígrados bajo cero hasta los 60 grados; algunos son incluso sometidos a cambios repentinos de temperatura desde menos 51 a 71 grados. Estos ejercicios permiten entender cómo la funcionalidad de un dispositivo puede verse afectada, por ejemplo, cuando se quedan al interior de un vehículo expuesto al sol en temporada de verano.
La línea más robusta de Dell también está sujeta a pruebas de durabilidad de las bisagras para la apertura de las pantallas. Mientras dispositivos regulares como consumo o empresariales se les exige aproximadamente 25,000 ciclos de uso de la bisagra (abrir y cerrar), los dispositivos robustos deben soportar hasta 150,000 ciclos.
Una prueba adicional es exponer a los dispositivos a un polvo súper fino para conocer puntos de filtración, que pudieran aparecer por fallas en el diseño o fabricación. Asimismo, permite certificar dispositivos (IP-53) que puedan soportar ambientes extremos como estar constantemente expuestos a la arena y otros materiales finos que pudieran filtrarse y dañar los componentes.
Igualmente, los dispositivos son puestos a prueba de ambientes corrosivos. Las laptops Dell son expuestas a varias horas de agua con sal para entender su resistencia a la corrosión y puedan estar listas para usarse en este tipo de ambientes extremos, como instalaciones portuarias o petroleras. Corpuz indicó que un dispositivo regular muestra corrosión en tan sólo 4 días.
Como es de esperar, esta línea de dispositivos también es a prueba de agua, por lo que el laboratorio los expone a ambientes simulados de lluvia e inundaciones. Un caso de uso extremo puede ser, por ejemplo, dispositivos usados por personal de primeros auxilios que requieren lavar sangre u otros fluidos.
Algunas pruebas pueden ser tan extremas que ni siquiera hay un caso de uso claro, pero es parte del objetivo de la compañía de asegurarse que sus dispositivos puedan estar preparados para prácticamente cualquier escenario.
La mayoría de estas pruebas son parte de los estándares para dispositivos de uso militar emitidos por el Departamento de Defensa. Según Corpuz, algunas de las pruebas realizadas en el laboratorio de Dell superan las especificaciones técnicas del estándar, lo que permite a la compañía conocer el límite de sus propios dispositivos.
En ese sentido, los dispositivos también son puestos a prueba por otros laboratorios terceros, los que finalmente pueden otorgar los certificados de durabilidad. Por ejemplo, el estándar militar MIL-STD-810G/H que cubre caídas, shocks eléctricos, humedad y temperaturas extremas.
Aunque el laboratorio es principalmente utilizado para la línea más robusta de Dell, otras unidades de negocio también lo usan ocasionalmente para probar la durabilidad de dispositivos de consumo o empresariales.
Pruebas de funcionalidad
En las oficinas centrales de Austin de Dell se realizan otras pruebas de funcionalidad para equipos adicionales de la compañía. Por ejemplo, los servidores Dell son estudiados en cámaras anecoicas para conocer con precisión el nivel de ruido que emiten y poder ofrecer a los clientes información relevante que les permita decidir dónde instalar estos equipos, materiales a utilizar y protocolos de operación por los empleados (usar tapones para los oídos, por ejemplo).
Aunque algunos de estos componentes ya comienzan a ser enfriados por líquido, lo que puede reducir el ruido emitido de operación, aún requieren ser complementados por sistemas de enfriamiento por aire, por lo que es importante conocer los niveles de ruido que puedan emitir.