Conectividad satelital D2D complementa al móvil, pero no resuelve la asequibilidad: GSMA
Barcelona, España. La discusión sobre el futuro del espectro volvió a ocupar un lugar central en la agenda global durante el Mobile World Congress 2026. En diálogo con DPL News, Luciana Camargos, responsable de Espectro de la GSMA, puso el foco en el avance de la tecnología Direct to Device (D2D) y su potencial para reducir la brecha de cobertura, aunque advirtió que no resolverá los problemas estructurales de acceso y uso.
Camargos explicó que el D2D está pensado para usuarios que ya forman parte del ecosistema móvil. “La persona que tiene un teléfono 4G ó 5G podrá, cuando salga del área de cobertura, utilizar el servicio satelital. Por eso decimos que ayuda a la brecha de cobertura”, señaló. Según detalló, el 58% de la población mundial ya utiliza banda ancha móvil y podría beneficiarse de esta extensión satelital, así como el 4% que vive fuera de áreas cubiertas, siempre que cuente con un dispositivo compatible. Sin embargo, aclaró que el D2D no impacta en la brecha de uso: quienes no tienen teléfono, no pueden pagar el servicio o carecen de alfabetización digital quedarán fuera. “El satélite no resuelve los problemas de asequibilidad ni de alfabetización”, enfatizó.
Uno de los puntos más sensibles es la gestión del espectro y la potencial interferencia con redes terrestres, tema que será clave hacia la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones 2027. Camargos explicó que existen dos modelos: uno en el que el operador satelital acuerda con un operador móvil para utilizar su espectro licenciado –como ya ocurrió en Chile con Entel y Starlink– y otro que emplea bandas armonizadas de espectro móvil por satélite. El primer esquema puede complejizar la coordinación transfronteriza, ya que cada país requiere acuerdos específicos.
En términos regulatorios, varios países como Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda y Chile ya avanzaron con marcos que exigen asociación con operadores móviles y estrictos límites para evitar interferencias, tanto con países vecinos como en frecuencias adyacentes. Una de las medidas que hoy aplican algunos operadores satelitales es reducir progresivamente la potencia de la señal entre 50 y 100 kilómetros antes de la frontera. Para Camargos, la mayoría de los países prefiere esperar las definiciones de la CMR-27, aunque considera viable adoptar reglas interinas si existe interés local, siempre priorizando la no interferencia.
De cara al futuro, la ejecutiva de la GSMA subrayó que la discusión sobre D2D convive con el debate por las bandas para IMT-2030 y 6G. Recordó que el planeamiento del espectro se define con una década de anticipación y que los países de América Latina deben participar activamente, aun cuando estén desplegando 5G. “Si no participan, después tendrán que seguir lo que otros decidieron”, sostuvo. En el MWC 2026, donde se realizaron sesiones específicas sobre D2D, espectro para 5G y precios del espectro en el programa ministerial, el consenso es claro: la coordinación temprana y la voz de todos los países serán determinantes para equilibrar innovación, cobertura y sostenibilidad del ecosistema móvil.