Dig.ia: la Alianza por una Internet Abierta se transforma para atraer inversiones en infraestructura digital
Barcelona, España. En el marco del MWC 2026, la Alianza por una Internet Abierta (AIA) de Brasil anunció su transformación en Dig.ia, Alianza por la Infraestructura Digital e Internet Abierta, ampliando su agenda y sumando nuevos socios estratégicos como Microsoft, Scala Data Centers, Ascenty y Tecto. El anuncio marca un giro hacia una estrategia centrada en atraer inversiones estructurales de largo plazo en infraestructura digital. DPL News asistió al anuncio, donde también estuvieron presentes funcionarios brasileros como el ministro de Comunicaciones de Brasil, Frederico de Siqueira Filho, y representantes del ecosistema digital.
Con esta reformulación, Dig.ia enfocará su actuación en la defensa de un entorno regulatorio estable que permita captar proyectos como Centros de Datos, cables submarinos y redes de EDGE Computing. La entidad, que reúne a 30 empresas del ecosistema digital, entre ellas Amazon, Netflix, Meta, Google y TikTok, busca posicionar a Brasil de forma competitiva en la disputa global por capital destinado a infraestructura digital, en un contexto de expansión de la Inteligencia Artificial y los servicios en la Nube.
El director ejecutivo de la organización, Alessandro Molon, señaló que se trata de ciclos de inversión de entre 20 y 30 años, con aportes multimillonarios, que exigen previsibilidad jurídica y racionalidad tributaria. Según explicó, si bien Brasil cuenta con ventajas estructurales como una matriz energética mayoritariamente limpia y escala de mercado, enfrenta desafíos regulatorios que podrían afectar su competitividad regional en la carrera por albergar nuevas infraestructuras de procesamiento y almacenamiento de datos.
Su par latinoamericana, AIA-LAC, comandada por Mercedes Aramendía, también pasará a llamarse Dig.ia-LAC. Dig.ia y Dig.ia-LAC articularán esfuerzos para promover una agenda regional con foco en inversión, innovación y desarrollo sostenible de la infraestructura digital. “La infraestructura digital es fundamental para el desarrollo productivo y la competitividad de las economías en el siglo XXI. Involucra conectividad, pero también datos, ciberseguridad e infraestructura crítica. Por ello, debe ser tratada de manera transversal, a fin de viabilizar inversión, innovación y crecimiento sostenible”, sostuvo Aramendía.
Creada originalmente en el contexto del debate sobre la llamada “tasa de red” (network fees o fair share), la entidad amplía ahora su campo de acción más allá de la discusión sobre modelos de remuneración para centrarse exclusivamente en la capa de infraestructura y arquitectura de red.