¿Qué es Prosa y por qué el regulador antimonopolio mexicano negó su venta a Visa?

Poco más de dos años después de que anunciaran el acuerdo, el regulador de competencia mexicano negó la adquisición del 51% de Prosa por parte de Visa con “la finalidad de prevenir riesgos a la competencia que afectarían a las personas usuarias de servicios financieros”.

Esta historia, sin embargo, no comenzó el 15 de diciembre de 2023, cuando la gigante global de los pagos digitales anunció la firma de un acuerdo definitivo para adquirir una participación mayoritaria en Prosa, sino que tiene un trasfondo mayor que se extiende hasta hace más de una década, con un especial énfasis en la segunda mitad de ese periodo, al grado de que el regulador antimonopolio tenía un nombre distinto.

Las razones del rechazo

Este 20 de febrero, la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) informó que, tras un análisis técnico y exhaustivo del acuerdo, el Pleno concluyó que la operación “tendría efectos nocivos sobre el sistema financiero mexicano” y particularmente sobre quienes utilizan servicios financieros en el país. 

En específico, la CNA identificó tres riesgos:

  1. Eliminación de un competidor directo: la operación implicaba que Visa comprara a uno de sus más grandes competidores.
  2. Eliminación de una marca de tarjetas de menor costo: ponía en riesgo la viabilidad de Carnet, cuyo dueño es Prosa.
  3. Uso de información de usuarios: la operación le otorgaría a Visa acceso a información transaccional única de usuarios de servicios financieros, lo que pondría en desventaja al resto de competidores en el mercado.

El órgano antimonopolio explicó que Visa y Prosa presentaron medidas para tratar de corregir los problemas identificados, pero determinó que “no resultaron idóneos ni suficientes para evitar el riesgo a los mercados y consumidores”.

Agregó que ponderó que la operación implicaba inversiones por parte de Visa en los sistemas de procesamiento de Prosa, pero “no logró acreditar que estas inversiones no pudieran hacerse fuera del contexto de la operación”.

Encuentros y desencuentros

Como se había señalado, este enredo no empezó hace tres años, sino hace, cuando menos, 12. Desde 2014, después de constituirse, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) comenzó a investigar la competencia en el sistema financiero mexicano. En ese primer informe, encontró que la cobertura de establecimientos que aceptan pagos con tarjeta era baja, por lo que emitió algunas recomendaciones al respecto.

Sin embargo, no fue sino hasta 6 años y medio después, el 16 de septiembre de 2020, que publicó en el Diario Oficial de la Federación un dictamen preliminar en el que detectó como barreras a la competencia la existencia de una única red de pagos con tarjeta, los requisitos anticompetitivos que incrementan los costos de entrada de nuevas cámaras de compensación y la copropiedad de Prosa e E-Global por parte de los principales bancos, por lo que ordenó la desincorporación del 51% de sus acciones.

Tres años después sería cuando Visa entraría en el juego. Y, en los más de dos años que transcurrieron entre el acuerdo y la resolución, el regulador se extinguió y volvió a nacer: el 16 de octubre de 2025 tomó posesión el Pleno de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), que siguió presidida por Andrea Marván Saltiel y en el que también repitió Ana María Reséndiz Mora como comisionada.  

Prosa y Visa

Pero, además de empresas de tecnología de pagos, ¿qué son específicamente Prosa y Visa y por qué la CNA rechazó su fusión por riesgos a la competencia? Prosa (Promoción y Operación, S.A. de C.V.) es una cámara de compensación

La cámara de compensación es el corazón del sistema de pagos con tarjeta en México: ubicada al centro de todo el ecosistema, es la entidad autorizada por el Banco de México (Banxico) que procesa las transacciones, o en términos concretos, se encarga de aprobar, rechazar, ajustar o devolver las transacciones a partir de la información que le proporcionan los emisores y adquirentes.

En México existen cuatro cámaras de compensación autorizadas: Prosa, E-Global, Mastercard y Visa. Sin embargo, cuando la Cofece concluyó su investigación, sólo las primeras dos operaban en el país. Mastercard iniciaría las operaciones de la suya más tarde

Prosa es la principal cámara de compensación del país: opera el 63% de las transacciones, estimadas en más de 12,000 millones anuales, lo que lo convierte en uno de los diez mayores procesadores de pagos de América Latina. Es propiedad de Santander, Banorte, Invex, Scotiabank, HSBC y Banjército, bancos que seguirían siendo los dueños del 49% restante en el acuerdo propuesto por Visa. Fundada en 1968, lanzó al mercado la tarjeta Carnet, su propia marca.

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Visa, por su parte, es la mayor marca de tarjetas del mundo occidental. Fue fundada en 1958 por Bank of América (BofA) y 50 años después se convirtió en una empresa pública, al listarse en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE).

Es también el principal titular de marca en México, es decir, el jugador que brinda a los emisores su infraestructura global de pagos, con el 61% (29,081,512) de tarjetas de crédito y el 63.97% (130,515,464) de débito vigentes a septiembre de 2025 en el país, según datos de Banxico. En 2020, Visa obtuvo su autorización para constituirse y operar una cámara de compensación en México, pero para junio de 2025, Banxico reconocía que su red seguía en proceso.

De ahí que la CNA advirtiera que la fusión implicaba la integración entre el procesador de pagos más grande de México con la marca de tarjetas de débito y crédito más grande del mundo, y detectara el riesgo de eliminación de un competidor directo (por estar ambos autorizados como cámaras de compensación en México) y de eliminación de una marca de menor costo (Carnet, que opera exclusivamente en el territorio mexicano).

Por lo sensible de sus operaciones, ambas manejan infraestructuras de misión crítica: Prosa acaba de completar la migración de sus servicios al Centro de Datos de Triara en Monterrey con clasificación ICREA Nivel VI, y ahora tiene un modelo de triplemente activo; mientras que la ubicación de los Data Centers de Visa no es pública.

Visa se dijo decepcionada por la decisión de la CNA y argumentó que la combinación con Prosa “potenciaría significativamente la competencia en el mercado y modernizaría los pagos en México”, al permitir que consumidores, empresas e instituciones se beneficien de experiencias de pago más innovadoras y seguras.

Finalmente, afirmó que sigue comprometida con llevar los avances del sistema de pagos a México, y actualmente se encuentra revisando cuidadosamente la resolución de la CNA y evaluará todas las opciones disponibles.