La Arena México tiene un sonido particular cuando se llena: un eco vibrante que mezcla gritos, tambores improvisados y el golpeteo metálico del ring. Entre máscaras y luces naranjas, DiDi Food transformó el templo de la lucha libre en un escenario donde la cultura popular y la economía digital se encontraron.
El público —usuarios de la aplicación, restauranteros, repartidores y medios— había sido convocado a lo que la compañía llamó “una fiesta”.
Lo que DiDi no dijo en voz alta es que esta fiesta era también una declaración: la plataforma quiere quedarse en el imaginario del consumidor mexicano desde la memoria emocional, y no sólo desde la pantalla del celular.
Naranjito vs. Moradito
El momento más emocionante para los fans de la lucha libre llegó cuando los luchadores “Naranjito” y “Moradito” hicieron su entrada. No necesitaban más explicación: uno representaba a DiDi y el otro a su eterno competidor.
Las gradas entendieron la referencia de inmediato. Con ese juego simbólico, DiDi Food convertía la rivalidad del mercado del delivery en un espectáculo que la audiencia podía gritar, grabar y compartir.
“Es una fiesta de agradecimiento a todo nuestro ecosistema”, dijo a DPL News Patricia Delgadillo, directora de Comunicación de DiDi en México. “Usuarios, comensales, repartidores, restaurantes. Es exclusivo para ellos. Es nuestra forma de decirles: estamos aquí porque ustedes están aquí”.
Destacado: DiDi ha aportado 118,000 millones de pesos a la economía mexicana
CDMX: un mercado donde siempre hay algo que pedir
Sólo en la Ciudad de México, DiDi Food ya ha gestionado más de 100 millones de pedidos. La compañía trabaja con 22,500 restaurantes activos, un mosaico que va desde cadenas consolidadas hasta la señora de los esquites que encontró en la plataforma una nueva forma de vender.
Los hábitos de consumo en la capital también tienen su propia coreografía:
- Los domingos, entre 3 y 4 de la tarde, se registra uno de los mayores picos de pedidos.
- Las fechas especiales —Candelaria, San Valentín, Día de las Madres— disparan la actividad.
- Y el 18 de mayo, durante un partido de la Liga MX, se alcanzó el mayor volumen del año.
“Siempre hay comida cuando hay celebración: una graduación, un partido, un concierto, algo personal”, explicó Delgadillo. Y esa observación, aunque simple, parece definir la estrategia de la plataforma: estar ahí donde ocurre la vida cotidiana.

Rumbo al Mundial 2026
El Mundial de Futbol 2026 ya se acerca y, durante esa temporada, se prevé una mayor demanda de servicios digitales como los de DiDi, tanto de movilidad como de entrega de comida y otros productos.
“No todos pueden pagar los boletos del Mundial —que cuestan cientos de miles—, pero sí pueden armar su noche de partido desde casa. Alitas, pizzas, tacos, chelas. Algo encontraremos para acompañarlos”, dijo Delgadillo.
Para quienes viven los partidos del Mundial de Futbol desde sus hogares, la plataforma digital cuenta con más de 65,000 platillos por menos de 99 pesos sólo en la Ciudad de México.
Pymes, el músculo detrás de la plataforma
El 60% de los restaurantes conectados a DiDi Food son pequeñas y medianas empresas (pymes).
“Estamos ayudando a los restaurantes de barrio, a las cocinas pequeñas, a digitalizarse. Muchas han contratado más personal gracias al crecimiento que logran en la app”, señaló Delgadillo.
La directiva recordó, además, que existen varios casos de negocios que pasaron de una persona a tres o más gracias a la venta en línea.
Experiencias memorables
La función especial de DiDi Food en la Arena México pone de manifiesto cómo las plataformas digitales buscan nuevas formas de conectar con sus aliados y consumidores, a través de experiencias y narrativas locales.
“Pasas de ver un anuncio a vivir una experiencia real. Eso se queda. Es algo que dices: gracias a DiDi estuve en una función exclusiva, con mi asiento y sin empujones. Eso genera engagement y memorabilidad”, afirmó Patricia Delgadillo.

Delgadillo no descarta que, en un futuro no tan lejano, DiDi pueda colaborar con actores como recintos de entretenimiento o incluso estadios para impulsar la digitalización y habilitar que los asistentes para pedir comida desde el asiento, como ya sucede en algunos estadios; así como desarrollar nuevas alianzas deportivas y eventos temáticos que conecten cultura, gastronomía y tecnología.
“México es nuestro laboratorio. Si algo funciona aquí, lo exportamos a otros países”, aseguró la ejecutiva.
Cuando el último luchador salió del cuadrilátero, el público comenzó a salir de la Arena México, algunos con máscaras en la mano y otros tal vez revisando desde el celular qué cenarían esa misma noche.
La función fue una puesta en escena del tipo de relación que DiDi Food quiere construir: cercana, ruidosa, memorable e hiperlocal. Quizá una mezcla tan mexicana como la lucha libre misma.