La recapacitación laboral es clave para el futuro digital de América Latina: Rebeca de la Vega

La digitalización avanza más rápido que la preparación laboral en América Latina. La recapacitación del talento con enfoque social es necesaria para la competitividad de la región.

Cancún, México. La aceleración tecnológica, impulsada hoy por la Inteligencia Artificial (IA), está transformando radicalmente el mercado laboral en América Latina.

Rebeca de la Vega, directora de la Oficina de Impacto Digital de Cisco para América Latina y el Caribe, advierte que las habilidades profesionales tienen una “vida útil cada vez más corta”, lo que obliga a replantear de raíz la manera en que los trabajadores adquieren y actualizan sus conocimientos.

En la última década, el lapso de obsolescencia del conocimiento se ha reducido de forma dramática debido a la automatización y a la incorporación de tecnologías digitales en los procesos productivos.

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“En la región, persiste la mentalidad de que el aprendizaje termina al egresar de la escuela, pero hoy más que nunca es necesario adoptar una cultura de aprendizaje continuo”, enfatiza De la Vega en entrevista con DPL News durante el Cisco Connect LatAm 2025.

De lo contrario, millones de trabajadores quedarán “rezagados en el mundo laboral” y perderán oportunidades en una economía cada vez más competitiva.

IA como potenciador, no como reemplazo

Uno de los mayores temores de los trabajadores latinoamericanos es que la IA sustituya sus empleos. De la Vega desmonta esa percepción: “La IA no elimina empleos, los potencia. La clave está en aprender a utilizar estas herramientas para hacer el trabajo mejor, aportar más valor y volverse indispensable”.

La evidencia respalda esta visión. El Foro Económico Mundial estima que hacia 2030 la IA y la automatización crearán 97 millones de nuevos roles en el mundo, aunque al mismo tiempo desplazarán unos 85 millones, lo que hace urgente la recapacitación.

En el caso de América Latina, la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (Asiet) proyecta que si la región cierra la brecha digital con los países de la OCDE hacia 2030, podría crecer alrededor de 3% anual en PIB y generar más de 400,000 empleos al año.

Para aprovechar esa oportunidad y reducir los riesgos, Cisco impulsa programas de formación gratuitos a través de Cisco U y la Networking Academy, disponibles en 193 países.

Estos cursos abarcan desde ciencia de datos e Inteligencia Artificial aplicada hasta alfabetización digital básica, pensada incluso para adultos mayores que necesitan desenvolverse en el entorno digital de manera segura.

Una brecha de género persistente

Otro de los desafíos en la reconfiguración del talento es que la transformación digital no puede dejar de lado la equidad. Actualmente, sólo 33% de los estudiantes en los programas educativos de Cisco son mujeres.

Si bien es una cifra mayor respecto a una década atrás, refleja que aún existe una brecha de talento enorme que la región no puede darse el lujo de desaprovechar.

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La estrategia de la Oficina de Impacto Digital de Cisco para cerrar esa brecha tiene dos pilares. El primero es mostrar a las jóvenes que las carreras tecnológicas no sólo son rentables, sino que permiten impactar positivamente en sus comunidades y países.

El segundo es trabajar con los padres de familia desde etapas tempranas, ya que aún existe la percepción de que las áreas tecnológicas son “para hombres”. Cuando los padres cambian esa visión y se convierten en promotores del talento de sus hijas, explica De la Vega, se genera un efecto multiplicador que amplía la participación femenina en STEM.

Impacto social y casos de éxito

La recapacitación y el cierre de brechas digitales no son los únicos frentes. Cisco también trabaja en proyectos de alto impacto social a través de su iniciativa Country Digital Acceleration (CDA).

Un caso emblemático ocurrió en Brasil, tras el accidente de 2016 por la ruptura de presas de desechos en la minería. Allí se implementó un sistema de maquinaria autónoma operada remotamente con Internet de las Cosas industrial, lo que redujo el riesgo de muertes humanas en entornos peligrosos.

Este tipo de proyectos muestran el potencial transformador de la digitalización, señala la ejecutiva.

Brecha digital, un problema también para el talento

Junto con el desafío de la recapacitación del talento, la región tiene pendiente resolver la problemática de la brecha digital que lleva arrastrando durante muchos años.

Alrededor del 75% de la población en América Latina utiliza Internet actualmente. Sin embargo, el Foro Económico Mundial advierte que apenas dos de cada tres hogares latinoamericanos tienen acceso a Internet, frente al 91% en países de la OCDE.

Y entre quienes sí viven en zonas con cobertura de Internet, al menos unos 240 millones de personas en la región no utilizan este servicio por razones como la falta de habilidades digitales, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

Lo anterior deja en evidencia la urgencia de acelerar iniciativas de digitalización con impacto social, que no sólo promuevan el acceso a la conectividad sino también su apropiación y los beneficios para las comunidades locales.

“El reto de la IA y la brecha digital no se resolverá por separado”, concluye De la Vega. “Necesitamos hacerlo juntos: sociedad, gobierno, industria y academia. Solo así podremos construir países más competitivos”.