Nexperia, uno de los mayores productores de componentes para semiconductores, anunció sus planes de invertir 200 millones de dólares (cerca de 184 millones de euros) para ampliar la capacidad de su principal planta de fabricación en Hamburgo, Alemania. Los planes estarán enfocados en ampliar la fabricación de tecnología para el desarrollo de semiconductores con mayor eficiencia en su operación y menor consumo energético para centros de datos y automóviles.
En un comunicado, la compañía explica que la ampliación de Hamburgo añadirá líneas de producción de dos tipos de materiales semiconductores avanzados de “banda prohibida ancha” (WBG): carburo de silicio (SiC) y nitruro de galio (GaN). Estos chips, preferidos al silicio tradicional por su eficiencia, velocidad y rendimiento en condiciones extremas, son fundamentales para las infraestructuras eléctricas, las energías renovables y las aplicaciones de vehículos eléctricos.
En ese sentido, la compañía espera que la inversión refuerce su posición en el mercado de semiconductores de alta eficiencia energética. “Los coches eléctricos, la energía verde y la digitalización son inconcebibles sin nuestros productos”, declaró el director financiero de Nexperia, Stefan Tilger.
La ampliación de las instalaciones de Hamburgo cubrirá toda la gama de chips WBG, al tiempo que seguirá siendo la mayor fábrica de Europa de diodos y transistores de señal pequeños. La empresa produce alrededor de 100 mil millones de productos al año, con operaciones de ensamblaje y embalaje en China, Malasia y Filipinas. Tan solo la planta de Hamburgo, cubre casi el 25 por ciento del suministro mundial de diodos y transistores de señal pequeños.
La compañía asegura que además de avanzar su oferta de tecnología de semiconductores, la inversión pretende estimular el desarrollo económico local, crear puestos de trabajo y mejorar la autosuficiencia europea en chips. Nexperia señala que colabora estrechamente con universidades e institutos de investigación de todo el continente para impulsar la innovación.
Aunque Nexperia fue fundada originalmente por la compañía neerlandesa Philips, desde 2018 opera como subsidiaria de la china WingTech. A partir de las crecientes tensiones geopolíticas entre China y las potencias occidentales, Nexperia se ha enfrentado a un mayor escrutinio de parte de las autoridades europeas.
Según información de Reuters, en 2022, Gran Bretaña obligó a desinvertir en una fábrica de Nexperia en Newport por motivos de seguridad. Alemania también descalificó a la empresa para recibir subvenciones para el desarrollo de tecnología de eficiencia de baterías en 2023, mientras que el gobierno de los Países Bajos aprobó su compra de la startup Nowi bajo condiciones.
La inversión se realizaría únicamente con fondos privados de la empresa, ya que no recibiría subvenciones estatales como parte de la recién publicada Ley de chips de la Unión Europea.