Aalyria, la startup que desafía el Internet de Starlink con rayos láser

La startup Alalyria Technologies se acaba de lanzar como empresa independiente heredando la tecnología de proyectos fallidos de Alphabet (la matriz de Google), como el Proyecto Taara, que a la vez fue el sucesor del proyecto Loon, el cual buscaba llevar Internet a los lugares más recónditos del mundo con globos suspendidos en la estratósfera.

La compañía, que fue creada por un grupo de ingenieros veteranos que trabajaron en dichos proyectos de investigación y desarrollo (I+D) con Alphabet, se une a la carrera por construir las redes del futuro, en la que empresas como SpaceX y Amazon apuestan por los satélites para transmitir Internet de alta velocidad desde el espacio.

Aalyria llega para competir en este frente asegurando que su tecnología de comunicaciones por rayos láser mejora radicalmente la conectividad inalámbrica entre la Tierra y el espacio, en comparación con las comunicaciones por satélite.

De acuerdo con un comunicado, la tecnología láser de Aalyria ofrece velocidades de conexión inalámbrica de hasta 1.6 Tbps y admite redes de comunicaciones con hasta 15 millones de enlaces posibles. Esta red promete conectar desde aviones, automóviles, trenes, barcos y hasta una estación espacial o un rover en Marte.

“En cualquier otro lugar del sistema solar, la conexión debería ser tan buena como en su hogar”, dijo Chris Taylor, fundador y director Ejecutivo de Aalyria. “Podemos entregar un gigabit por segundo a cada asiento de un avión”, dijo Taylor a Bloomberg.

La oferta de Aalyria se basa en dos tecnologías que surgieron de los proyectos de Google:

  1. Tightbeam: se trata de un sistema de comunicación óptica de espacio libre que permite transmitir datos de forma inalámbrica a través de la luz entre estaciones base y sus receptores finales. Su funcionamiento se asemeja al cable de fibra óptica pero es mucho más flexible, ya que usa como medio de transmisión el aire. Esta tecnología era conocida anteriormente como Proyecto Sonora, que fue utilizada a su vez para el Proyecto Taara, cuyo principal éxito ha sido proporcionar Internet en una comunidad de África a través de un río.
  2. Spacetime: se trata de una plataforma de software basada en la Nube para orquestar y administrar redes de estaciones terrestres, aviones, satélites, barcos, mallas urbanas y más. “Admite todas las bandas de radiofrecuencia y longitudes de onda ópticas, y está diseñado para la interoperabilidad con arquitecturas de red heredadas, espaciales híbridas, 5G NTN y FutureG”. Esta tecnología surge del software con nombre clave Mikowsky que era utilizado por Google para gestionar la conexión entre los globos de Loon mientras se movían. Lo interesante detrás de Spacetime son los algoritmos que predicen los movimientos de un avión, por ejemplo, para redirigir la señal entre estaciones terrestres o satelitales.

La tecnología de comunicaciones por rayos láser se ha enfrentado durante años a los factores ambientales como el calor, la lluvia, las nubes y la niebla, siendo los principales problemas que interrumpen la señal.

No obstante, los ingenieros detrás de Aalyria afirman que han trabajado durante 20 años combinando hardware con algoritmos avanzados para superar estos retos y revertirlos, reduciendo las interferencias ambientales.

La compañía cuenta con 26 personas trabajando, incluyendo varios exempleados y ejecutivos de Google. Entre ellos se encuentra Vint Cerf, el principal evangelista de Internet conocido como uno de los padres de la Web.

Asimismo, es respaldada por los principales inversionistas de Silicon Valley, incluidos los fundadores de Accel, J2 Ventures y Housatonic. CBNC informa que Alphabet tiene una participación minoritaria en ella, pero no es una subsidiaria de Google.

La propuesta de Aalyria ha resultado lo suficientemente interesante para la Unidad de Innovación del Departamento de Defensa de Estados Unidos, con la que ya tiene un contrato comercial inicial por 8 millones de dólares, con el objetivo de desarrollar una red de Internet espacial segura para el sector público y privado.