El debate sobre el uso de tecnología de reconocimiento facial en Estados Unidos se ha abierto luego de que en San Francisco, California, funcionarios votaron 8 a 1 en apoyo a la prohibición para el uso de esta tecnología.
El proyecto de ley SB 1215 ahora está siendo considerado por los legisladores estatales, y el Comité de Seguridad Pública del Senado lleva a cabo una revisión de los pros y los contras.
El debate se centra en si se debería permitir a la policía utilizar tales tecnologías de vigilancia invasiva, lo que podría violar el derecho a la privacidad de los ciudadanos sin conocimiento o consentimiento.
Hasta el momento no existen requisitos para que las fuerzas policiales o las agencias de inteligencia busquen la aprobación del cuerpo legislativo pertinente para implementar la tecnología.
En enero, 85 organizaciones a favor de la privacidad, organizaciones benéficas y personas influyentes escribieron a Amazon, Google y Microsoft solicitando que las empresas se comprometan a no vender la tecnología a las fuerzas policiales o agencias de inteligencia.
Asimismo, la precisión de la tecnología de reconocimiento facial ha sido cuestionada. El año pasado la American Civil Liberties Union produjo una investigación que sugería una tasa de error de 5 por ciento en la tecnología.
La investigación afirmaba que 28 miembros del congreso habían sido identificados falsamente como personas arrestadas.
La regulación de la tecnología es imprescindible y aunque es poco probable que se prohíba su uso, se puede evitar que su avance viole derechos de privacidad y derechos civiles.