7 hechos y 7 comentarios sobre la propuesta de la CNBV y Banxico para regular las comisiones de los pagos con tarjeta

El de los pagos con tarjeta es un mundo fascinante. Hoy en día es posible realizar un pago sólo por proximidad a través de la tecnología NFC (Near Field Communication o Comunicación de campo cercano). Ya ni siquiera se necesita la tarjeta: se puede pagar con un dispositivo, como un celular o un reloj mediante una wallet (ApplePay o la Billetera de Google), en la que los datos se tokenizan; ni tampoco una terminal: se puede cobrar directamente desde el celular gracias a la tecnología Tap-to-phone.

Asimismo, los pagos pueden hacerse físicamente en un establecimiento (con tarjeta presente) o de forma remota, en una aplicación o un sitio de e-commerce (con tarjeta no presente).

En ese proceso casi mágico intervienen múltiples jugadores que, en cuestión de milisegundos, hacen las validaciones correspondientes para que una transacción sea aprobada: emisores, titulares de marca, adquirentes y agregadores. En el lapso en que ingresamos o aproximamos la tarjeta, la información viaja a miles de kilómetros de distancia hasta Centros de Datos y regresa para que nos entreguen nuestro voucher y así nos dejen salir felices de la tienda con nuestro producto o servicio.

Cada uno de estos jugadores cobra un monto por su participación en el proceso: el emisor le cobra al adquirente la Cuota de Intercambio y el adquirente, a su vez, le cobra al comercio una tasa de descuento. En el caso de que participe un agregador, este también cobra una tasa de descuento al comercio y a su vez se la paga al adquirente. Mientras que los titulares de marca ganan una comisión por cada transacción que procesan.

Esos beneficios, sin embargo, no son para todos, tal como salta a la vista en los estudios recientes, tanto nacionales como internacionales, pero, sobre todo, a pie de calle, en las tiendas de la esquina y de barrio de las alcaldías, municipios y estados mexicanos. La Secretaría de Economía (SE) acaba de estimar que son 3.2 millones las pequeñas y medianas empresas (pymes) que no aceptan pagos con tarjeta, mientras que la industria estima que, contando las informales, son más del doble.

México, es un país sui generis y, como parte de este carácter idiosincrático, además de los administradores de red, cuenta con dos cámaras de compensación, Prosa e E-Global, las cuales son propiedad de un puñado de bancos y desempeñan esta función:

  • Prosa es propiedad de Santander, Banorte, Invex, Scotiabank, HSBC y Banjército.
  • E-Global es propiedad de Banamex, BBVA y HSBC.

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El mercado de procesamiento de pagos con tarjeta en México está altamente concentrado y es poco competitivo, ya que pone elevadas barreras de entrada para nuevos jugadores, lo que vuelve costosa su incorporación. Es controlado y dominado por una docena de empresas, las cuales establecen las reglas para su operación.

Así se deriva de las investigaciones y dictámenes de la hoy extinta Comisión Federal de Competencia Económica (cofece), que investigó este mercado relevante durante la poco más de una década que tuvo de existencia.

Eso fue lo que llevó a los reguladores financieros mexicanos, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México (Banxico) a elaborar un proyecto para reducir las comisiones e incentivar la adopción de este método de pago entre los comercios y los usuarios, que abrió a consulta pública a fines de octubre y en noviembre amplió el plazo por 40 días más, hasta el 21 de enero de 2026.

A continuación presento una cronología de los principales hallazgos de la anterior autoridad de competencia y hechos relevantes sobre el mercado:

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1.- El 9 de julio de 2014, la recién constituida cofece publicó su Trabajo de investigación y recomendaciones sobre el sistema financiero y sus mercados, en el que reconoció que, en cuanto a “la expansión de la red de pagos y de inclusión financiera de los negocios, la cobertura de establecimientos que aceptan pagos con tarjeta es baja”, y asentó: “Para lograr una mayor inclusión financiera de los negocios se recomienda un rebalanceo de las cuotas de intercambio para tarjetas de crédito y débito, con el objetivo de optimizar el uso de este medio de pago y ampliar su cobertura”.

2.- El 16 de diciembre de 2020, la cofece publicó un Extracto del Dictamen Preliminar del expediente IEBC-005-2018 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en el que su Autoridad Investigadora detectó cuatro barreras a la competencia:

  1. Existencia de una única red de pagos con tarjeta.
  2. Requisitos anticompetitivos que incrementan los costos de entrada de nuevas cámaras de compensación.
  3. La copropiedad de Prosa e E-Global por parte de las principales instituciones bancarias genera restricciones anticompetitivas que inhiben el crecimiento potencial de este mercado, la velocidad de incorporación de nuevas tecnologías de servicio y seguridad de las transacciones de pago con tarjeta en México.
  4. La obligación de los titulares de marca de garantizar la liquidez diaria de las transacciones de pago con tarjeta que procesan las cámaras de compensación.

En concordancia, presentó cuatro propuestas para paliar estas cuatro barreras:

  1. Que Banxico y la CNBV emitieran la regulación necesaria para permitir la participación de otras redes de pago y que cada una formule sus propias cuotas de intercambio.
  2. Que Banxico emitiera regulación que estableciera los requisitos para el enlace con los sistemas de procesamiento entre cámaras de compensación.
  3. Que Banxico y la CNBV eliminaran las obligaciones de los titulares de marca para garantizar la liquidez diaria de las operaciones.
  4. Ordenar la desincorporación del 51% de las acciones de las cámaras de compensación.

3.- El 14 de mayo de 2023, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) —en ese entonces encabezada por Marcelo Ebrard— identificó que las Cuotas de Intercambio (CI) para agregadores no se habían modificado desde 2013 y que sólo los miembros de la Asociación de Bancos de México (ABM) participan en su definición. Por ello, en el punto 32 de sus 42 ACCIONES para transformar al sector startup, propuso “revisar el actual mecanismo mediante el cual se definen las Cuotas de Intercambio para tomar en cuenta los efectos de las nuevas tecnologías, dar voz y voto a todos los participantes del mercado de pagos electrónicos y considerar los costos en los que incurren los participantes para llevar a cabo transacciones de tarjeta no presente”.

4.- El 13 de julio de 2023, el pleno de la cofece determinó la existencia de barreras a la competencia en el mercado de procesamiento de pagos con tarjeta. Dos meses después, cofece emitió recomendaciones a Banxico y la CNBV para eliminar las barreras y restaurar las condiciones de competencia en el mercado de pagos con tarjetas.

Entre otras, la cofece recomendó que Banxico y la CNBV modificaran la normativa para que fueran ambas las que garantizaran la interoperabilidad de las redes de pago con tarjeta y no los agentes económicos participantes; que se dejen de fijar de manera consensuada las Cuotas de Intercambio para que no sean las mismas para todos los participantes y así puedan competir; que Banxico y la CNBV modificaran la fórmula para determinar las Cuotas de Intercambio; que Banxico estableciera reglas, mecanismos y protocolos para el tratamiento de la información al interior de las Cámaras de Compensación, y que E-Global y Prosa diseñaran un programa efectivo de cumplimiento de la Ley Federal de Competencia Económica y designaran un oficial de cumplimiento para dar seguimiento.

5.- El 15 de diciembre de 2023, Visa, el mayor titular de marca del mundo, anunció que había firmado un acuerdo definitivo para adquirir una participación mayoritaria en Prosa.

6.- Al cierre de 2024, se registraron 6,544,828 terminales punto de venta en México, de las que el 70% (4,584,696) eran de agregadores, 21.33% (1,396,507) de la banca y 8.6% (563,625) de los adquirentes no bancarios, según en el Panorama Anual de Inclusión Financiera 2025 de la CNBV. El documento también recoge que, durante el año, se registraron 9,100 millones de transacciones y, entre todos los medios de pago, las TPV registraron el mayor número con 5,333 millones de operaciones. Al cierre del segundo trimestre de 2025, según Banxico, en México había 46,946,606 tarjetas de crédito vigentes, pero sólo se uso menos de la mitad (23,102,172) durante el periodo.

7.- El 24 de octubre de 2025, la CNBV y Banxico publicaron para consulta pública el proyecto de las nuevas Disposiciones de carácter general aplicables a las redes de medios de disposición, con el objetivo de promover la aceptación de los pagos con tarjeta en México. En concreto, en su artículo 57 propusieron fijar las Cuotas de Intercambio para pagos con tarjetas de débito en 0.3% y los de tarjetas de crédito en 0.6% del monto de cada operación.

En sus recomendaciones de 2023, la cofece identificó que las comisiones pagadas entre los bancos por la operación del sistema son de 1.36% en promedio; mientras en Europa son del 0.2%, es decir, 6 veces más altas.

Comentarios y sugerencias

Enseguida enlisto, en estricto orden alfabético, comentarios y observaciones que instituciones financieras, líderes de opinión y asociaciones gremiales han manifestado.

8.- “La manera de regular el mercado de cuotas de intercambio es a través de fomentar la competencia, no necesariamente a través de fijar, de manera regulatoria, las cuotas de intercambio. El enfoque debería ser cómo abrir las redes de pago de manera mucho más competitiva y siguiendo las recomendaciones de cofece de 2023”, dijo Álvaro Vértiz, socio y jefe de DGA Group para México y América Latina consultado para este espacio. El abogado advierte que incluso esto podría tener un efecto adverso en el que sólo los jugadores más grandes pudieran absorber estos costos y podría conducir a la desaparición de los más chicos.

9.- ASAMEP: La Asociación de Agregadores de Medios de Pago, que congrega a 40 empresas del ramo, propone permitir la liquidación en cuentas de terceros en condiciones específicas para fomentar la inclusión financiera y enfatiza la importancia de que cualquier límite a la Cuota de Intercambio se establezca mediante una metodología clara, transparente y técnicamente sustentada, para evitar “efectos indeseados derivados de topes mal calibrados”.

La Asociación advierte que, una fijación inadecuada podría llevar a que los participantes más afectados pierdan capacidad de competir o recurran a cargos sustitutorios para compensar pérdidas y trasladen esos costos a agregadores, comercios o, incluso, al consumidor final. Mientras que “un esquema equilibrado en las CI permitirá mayores márgenes para la inversión en infraestructura tecnológica, seguridad y capacidades de adquirencia y agregación”.

10.- BBVA: “Una bajada tan importante como está proponiendo la regulación de la circular de medios de pago puede inhibir fuertemente la inversión de los medios de pago”, advirtió el vicepresidente y director general de BBVA México, Eduardo Osuna, durante la reunión de fin de año.

“Ahorita lo que estamos haciendo es justamente una mesa formal con los reguladores para poder llegar a una circular que apunta lo que quiere lograr tanto la Comisión Nacional Bancaria como el Banco de México: a que tengamos mayor nivel de oferta de productos y también mayor nivel de acceso a la banca, que eso es lo más importante”, complementó. BBVA es el mayor adquirente bancario, con un total de 857,272 TPV, el 61.3% de las terminales bancarias, según consta en el Panorama de la CNBV.

11.- Clip, el agregador pionero y unicornio financiero mexicano, considera que la publicación del proyecto “es un paso en la dirección correcta, pero requiere ajustes de implementación, proporcionalidad y secuencia regulatoria para garantizar que los objetivos de competencia y digitalización no se traduzcan en cargas desproporcionadas o riesgos operativos”. En específico, para la determinación de las cuotas, “sugiere establecer una revisión bianual basada en evidencia y distinguir claramente entre tasa de descuento (adquirente) y comisión del agregador, para evitar interpretaciones equívocas”.

12.- Edenred Fintech propone que debería considerarse el principio de “no discriminación”; incorporar el término “tarjetas para pagos corporativos” en la definición de tarjetas y que Banxico atienda a criterios como modelo de negocio, producto, mercado, la tecnología implementada y, sobre todo, el origen de los recursos. Aquí, a partir de su operación, propone diferenciar entre consumidores finales y clientes empresariales/institucionales.  Incluso sugiere analizar la experiencia europea, donde en la Regulación (EU) 2015/751 de 2015 se distinguen las “tarjetas para personas” de las “tarjetas para empresas”.

13.- Mercado Pago, un agregador con más de un millón de TPVs activas y que desde mediados de noviembre, a través de Ramiro Nández, había manifestado su disposición para colaborar con los reguladores en la iniciativa, recomendó definir Comisiones, especificar si la recepción de pagos se hace tanto de forma física como virtual (es decir, saber si las disposiciones también aplican a los pagos con tarjeta no presente). “Consideramos que las reducciones de las Cuotas de Intercambio son necesarias y celebramos que la propuesta de ley vaya en esta dirección, en función del crecimiento del giro agregador y su rol en la inclusión financiera, y de la posibilidad que tendrán los agregadores de trasladar el ahorro a los pequeños comercios. Sin perjuicio de lo anterior, creemos que se deberá revisar el nivel de reducción de la cuota (tanto en crédito como en débito) ya que, en caso de que dichas cuotas queden por debajo de los estándares de mercado, creemos que se podrá afectar el objetivo de fomentar la inclusión financiera”, consta en los comentarios que remitió la empresa vía correo electrónico a la ATDT.

El brazo financiero de Mercado Libre también advirtió que, en un ecosistema donde hay mucho espacio para seguir aumentando el uso de tarjetas, los emisores verán afectada su capacidad de incentivar la colocación de productos en función de los costos, lo cual podría afectar particularmente a los usuarios de menor capacidad económica, al desincentivar la emisión de tarjetas para usuarios que realizan transacciones de menor valor, complementó la empresa, que si bien emitió los comentarios desde su rol de agregador, también conoce el otro lado, ya que Mercado Pago también es emisor de tarjetas de débito y crédito.

14.- La Asociación Fintech México, que agremia a 200 empresas de tecnología financiera, incluidos algunos de los principales emisores de tarjetas y receptores de pagos, advierte que muchos de sus miembros operan “un modelo de negocios que permite ofrecer productos sin comisiones, pero que a su vez hace su viabilidad más dependiente de la cuota de intercambio”. En concreto, Fintech México realizó tres advertencias: 1) la falta de reglas claras sobre interoperabilidad perpetúa los límites a la competencia y dificulta la entrada de nuevos actores; 2) los límites máximos a las cuotas de intercambio distorsionarían el balance de incentivos para adquirentes, agregadores y emisores y podrían tener efectos negativos, como desincentivar la inversión e innovación y reducir la competencia en el segmento emisor al favorecer a los incumbentes más grandes, por lo que propone que la regulación privilegie esquemas flexibles y progresivos con CI diferenciadas para actividades económicas específicas, por segmento de empresas o por tecnología, y 3) que las nuevas obligaciones de registro y reporte pueden resultar desproporcionadas para los participantes de menor escala.

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Derivado de todo lo que se ha expuesto previamente, resulta claro que existe una concentración del mercado de procesamiento de pagos con tarjeta en México e, idealmente, la situación debe cambiar para que haya una mayor competencia y sea posible la entrada y participación de nuevos jugadores en mejores condiciones. Todo ello, para fomentar la innovación y hacer que las tasas que usuarios y comercios pagan sean más bajas y, de esta forma, materializa que este método de pago finalmente cunda en México.

En este sentido, es de reconocerse el espíritu de la ley de las Disposiciones propuestas y sometidas a consulta por la CNBV y Banxico. Es loable que los reguladores financieros mexicanos finalmente hayan tomado acción, luego de una década de investigación, dictámenes y recomendaciones de la hoy extinta cofece, cuyo carácter no vinculante limitaba en gran medida su posible impacto. Aún queda por ver si la recién constituida Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), y que sigue siendo presidida por la misma persona, seguirá ocupándose con el mismo ahínco que en su etapa como el regulador anterior.

Ahora bien, tal como han advertido diversos actores, si bien los fines son los correctos, quizás los medios no sean los más idóneos. Aquí, como dice el refrán, el remedio puede ser peor que la enfermedad, ya que corre el riesgo de impactar negativamente en los dos lados, tanto el del emisor como del agregador y, en última instancia, perjudicar a los usuarios.

No hay pruebas suficientes de que la fijación de las cuotas sea la mejor solución para resolver las distorsiones del mercado; en cambio, las experiencias internacionales previas apuntan en el sentido contrario. Sería preferible una asignación dinámica, que no sólo tome en cuenta dos criterios, y se haga en función del tipo de participante, sus costos de operación, la adopción tecnológica y los incentivos para la inclusión financiera.

Ahora que los agregadores y los adquirentes no bancarios ocupan un papel tan relevante en la base instalada (80/20) no deberían seguir jugando en condiciones desfavorables. Todos los jugadores deberían poder participar en la definición de las reglas y estas no deberían estar circunscritas a una docena de actores.

Como lo platicaba con Álvaro, al ser una regulación que impacta a tantos jugadores, decenas de emisores con cientos de tarjetas en el mercado, medio centenar de agregadores, los adquirentes bancarios y no bancarios, los binomios de titulares de marca y cámaras de compensación y los múltiples proveedores tecnológicos que participan en todo el proceso, suman centenares de empresas con algún tipo de interés (stakeholders), a los que tienen que agregarse los millones de comercios y decenas de millones de tarjetahabientes, debe hilarse muy fino y procurar que sea equitativa y no necesariamente igualitaria. Lo óptimo sería llegar a un consenso que implique el menor impacto en la operación y viabilidad del negocio con el máximo beneficio posible para los clientes (empresariales y finales).

México tiene la oportunidad histórica de abrir el mercado de pagos con tarjeta. 

Y no podemos desaprovecharla.