En medio de fuertes cambios en el mercado uruguayo, la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antel) celebró su 50 aniversario y puso prioridades: 5G y fibra bajo la premisa de un país conectado. Su presidenta, Annabela Suburú, definió a la estatal como una empresa “coqueta, dinámica, que rejuvenece con cada cambio tecnológico y con cada desafío”.
La compañía se prepara para alcanzar los 500 sitios 5G —en el texto de Rendición de Cuentas se indican 534— antes de fin de año. En mayo superó los 200 y ahora está cerca de 400 para mantenerse como “líder absoluto en el mercado de servicios móviles”. En tanto, culminará la sustitución de la red de cobre por fibra; prevé apagar su red de cobre en 2024.
Antel tiene más de un millón de servicios de datos de acceso a Internet y otro millón de usuarios de telefonía fija. Se destacó además el Antel Open Digital Lab, que “nos trae innovación, posibilidad de crecimiento, desarrollo y pruebas; un data center con servicios más avanzados y una oferta de entretenimiento y contenido cada vez más competitiva”, dijo Suburú.
En lo institucional, realizó un reconocimiento a los clientes, “por su confianza y por elegirnos siempre”; a los proveedores, por “ayudarnos a estar siempre a la vanguardia en los cambios tecnológicos”; a los socios de negocios, “que con sus nuevas ideas nos potencian la oferta de conectividad y servicios de valor agregado”; a los agentes, “que con su capacidad de venta nos ayudan a crecer”, y a los medios de comunicación.
Antel invirtió 181 millones de dólares en infraestructura durante 2023, el 81 por ciento del plan previsto por la actual administración (790 millones de dólares). Las inversiones del periodo 2020-2024 tuvieron como objetivo ubicar al cliente como centro, mejorar su experiencia y satisfacción, así como avanzar en la digitalización, el desarrollo de negocios digitales, mantener el liderazgo tecnológico y mejorar la eficiencia operativa con foco en la competitividad.