El conflicto comercial, ahora aparentemente suspendido, entre Estados Unidos y la empresa china Huawei tuvo sus repercusiones en el desarrollo de la tecnología en otros continentes. Anders Nilsson, CEO del segundo operador sueco más grande, Tele2, sostuvo que el mayor impacto de las restricciones y preocupaciones de seguridad se estaban sintiendo a través de un retraso en la inversión de 5G en toda Europa.
El ejecutivo dejó asentado que es imposible no adquirir productos chinos: “Tenemos una cadena de suministro global, por lo que quienquiera que compre su equipo encontrará componentes de China. Incluso si compramos equipos de Ericsson encontrarán hardware y piezas chinas”, declaró en una entrevista concedida a Reuters.
“Ahora mismo estamos hablando con todos los proveedores, pero las decisiones se posponen. Esto no es sólo Huawei, esto es todos los proveedores”, mencionó el directivo, y aseguró que no tenía planes de dejar de vender teléfonos de Huawei.
Asimismo, Nilsson dijo que es probable que los consumidores enfrenten precios más altos si los gobiernos prohíben a Huawei, lo que limita la competencia de los proveedores nórdicos Ericsson y Nokia.
La GSMA ya había anticipado en un informe que la prohibición de ventas de equipos chinos le habría costado a Europa unos 62 mil millones de dólares, además del retraso de aproximadamente 18 meses.
Por su parte, para Strand Consult, el retraso en la innovación de la Unión Europea hizo que Occidente se volviera tan dependiente de la tecnología china, no sólo para los equipos de telecomunicaciones, sino también para los servidores, enrutadores, computadoras portátiles y teléfonos inteligentes. Hecho que intensificó aún más los efectos de la guerra comercial en el continente europeo.
“Desde nuestra perspectiva, la razón principal para hacer 5G en este momento es porque es una buena manera de crear capacidad, pero podemos continuar desarrollando capacidad en 4G. Entonces, 5G no es algo que debamos hacer en este momento”, puntualizó el ejecutivo.