Vivo, filial de Telefónica en Brasil, firmó el acuerdo que venía negociando con la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), el Ministerio de Comunicaciones y el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) para migrar su concesión de telefonía fija al modelo privado de autorización. Previamente, Oi ya había realizado el mismo movimiento y recibió la aprobación para la migración. Ahora, la formalización depende de la solicitud oficial de Vivo a la Anatel.
Como contrapartida, Vivo se comprometió a invertir 4.5 mil millones de reales (737 millones de dólares) en Brasil, según se divulgó en un hecho relevante la noche de este lunes 16 de diciembre. Estas inversiones incluyen:
- La construcción de redes de fibra óptica en 121 municipios;
- El mantenimiento del servicio de telefonía fija en ciudades donde no haya competencia hasta 2028;
- La construcción de redes móviles en 649 localidades.
Estas obligaciones deberán cumplirse antes de la divulgación de una nueva lista de localidades, que aún será presentada.
El acuerdo representa un paso importante para la conclusión de la migración del régimen de Concesión, que finaliza en 2025, hacia el régimen de Autorización, que brinda mayor flexibilidad a las operadoras. La formalización final dependerá de la firma del Término Único de Autorización por parte de la Anatel.