El diario The Wall Street Journal lanzó un reportaje sobre el uso de videojuegos entre la comunidad de jóvenes autistas en Estados Unidos. Mediante la historia de Caleb y Chris, se abrió el debate sobre la accesibilidad y beneficios que tienen los juegos de video en dicho segmento.
Los investigadores han estudiado durante mucho tiempo los efectos del juego en línea en las personas con autismo. Algunos estudios indican que dichos juegos pueden abrir un mundo de amistades que de otra manera no existirían para las personas con autismo, y transmitir importantes habilidades sociales como la cooperación.
“El mito que siempre trato de desacreditar es que las personas con TEA (trastorno del espectro autista) no quieren tener amigos. Lo hacen, pero causa tanta ansiedad que a menudo es más fácil no intentarlo”, señaló Reena B. Patel, psicóloga y analista del comportamiento, que trabaja con niños que tienen autismo.
“Una de las cosas que a las personas con autismo les cuesta hacer es elegir un tema de interés mutuo con la gente, por lo que para las personas que se reúnen a través del juego, eso les da algo para comenzar una conversación”, agregó.
A pesar de que los especialistas comparten los beneficios de los videojuegos para las personas autistas, la precaución es clave. Recientemente, la BBC reveló la historia de un joven autista de 22 años que gastó más de tres mil euros en menos de cuatro meses en renta de videojuegos desde la App Store.
La doctora Patel advierte que las personas con autismo pueden ser víctimas de acoso escolar y que los padres deben estar conscientes de con quién se reúnen sus hijos en línea. La discordia tiene su cuota de matones. Pero también hay muchos servidores donde los jugadores hacen amigos y se sienten seguros.