Uruguay presume liderazgo en infraestructura de telecomunicaciones en América Latina

Uruguay posee una de las mejores infraestructuras de telecomunicaciones a nivel regional: ya lanzó 5G comercial, cuenta con el centro de datos de Antel, que es el cuarto en el mundo con certificado Tier III, y el 100 por ciento de las empresas uruguayas se conectan por fibra óptica. Así lo detalla el documento Uruguay para todos, el cual realizó el gobierno saliente para demostrar los avances que se realizaron en materia de inversión durante los últimos años.

Entre los avances de los últimos años se destaca que Uruguay fue el primer país en América Latina en desarrollar 5G con servicio comercial, gracias a la inversión que realizó la empresa pública Antel.

Otro es el centro de datos de Antel, llamado José Luis Massera, que cuenta con más de 12 mil 500 metros cuadrados y es el cuarto en el mundo con certificación Tier III del Uptime Institute, por su diseño como por su construcción.

Además, de acuerdo con el informe, todas las empresas uruguayas se conectan a Internet a través de fibra óptica. También el país cuenta con un cable submarino, inaugurado en 2017, que une Uruguay con Brasil y que permite una comunicación de alta capacidad y calidad con la región.

“En Antel se destaca la inversión en fibra óptica, que ha modificado significativamente el acceso a Internet y ubica a Uruguay en los primeros lugares de los rankings internacionales de conectividad, cobertura, asequibilidad y velocidad de Internet. En efecto, tras una inversión de 600 millones de dólares, la fibra óptica alcanza a un 80  por ciento de los hogares uruguayos con Internet”, asegura el informe.

Otros hitos de los últimos años en cuanto a digitalización se destacan el Plan Ceibal (la entrega de computadoras a todos los alumnos de escuelas públicas) y Uruguay Digital.

Después de más de 13 años, el Frente Amplio dejará de gobernar Uruguay en marzo. El próximo gobierno con Luis Lacalle Pou como presidente buscará modificar algunas cuestiones del sector, como impulsar un regulador de comunicaciones con más autonomía, portabilidad numérica y cambios en la ley de medios. Aunque, en principio, no planea grandes cambios sobre la compañía de telecomunicaciones Antel.