Unos 50 países (incluida la Unión Europea) han lanzado o tienen planes de lanzar estrategias nacionales de Inteligencia Artificial (IA), según detalla el manual de IA del Observatorio de la Innovación del Sector Público (OPSI) de la OCDE, un documento que busca ayudar a los funcionarios públicos a dar sus primeros pasos en la exploración de la Inteligencia Artificial.
De los 50 países, 36 tienen o planean tener estrategias separadas para la IA del sector público, o un enfoque dedicado integrado en una estrategia más amplia. “Esta es una señal positiva y alentadora de que los gobiernos están reconociendo tanto el potencial como los desafíos relacionados con la IA del sector público”, sostiene el informe.
“Al adoptar la IA, el sector público se ha quedado atrás del sector privado. Sin embargo, los gobiernos buscan ponerse al día rápidamente”, afirma la OCDE.
A nivel global, los usos de IA en la gestión pública se encuentran en la automatización de procesos gubernamentales de rutina para mejorar la eficacia, para ayudar a la toma de decisiones, para una gestión estratégica basada en datos para desarrollar servicios personalizados, y mejorar la capacidad del servicio civil a través de capacitación, reclutamiento, herramientas y financiamiento.
Entre algunos ejemplos que da el manual se encuentran el uso de IA para la toma de decisiones públicas en Bélgica; la supervisión basada en el riesgo que realiza Canadá; la estrategia nacional de IA de Finlandia; las pautas éticas de la Comisión Europea para una IA confiable; la estrategia de datos federales de Estados Unidos; y el programa de políticas públicas del Instituto Alan Turing del Reino Unido.
Otro campo en el que ya se está utilizando la IA de varias maneras es en la salud, y su potencial para futuras aplicaciones en el sector público es enorme en los países que cuentan con servicios nacionales de salud, detalla el estudio. Las aplicaciones de IA, especialmente aquellas que involucran Machine Learning, pueden ayudar a interpretar resultados y sugerir diagnósticos, y predecir factores de riesgo para ayudar a introducir medidas preventivas.
El informe también hace una serie de recomendaciones para que los gobiernos tomen en cuenta a la hora de incursionar en IA para el sector público, como contar con una dirección clara y crear espacios para la flexibilidad y la experimentación; determinar si la IA es la mejor solución para un problema determinado; proporcionar perspectivas multidisciplinarias, diversas e inclusivas; desarrollar un enfoque confiable, justo y responsable para usar la IA; asegurar la recopilación ética y el uso de datos de calidad; entre otros puntos.