Órgano asesor de la UIT traza guía para mejorar la resiliencia de cables submarinos

El órgano asesor de la UIT elaboró una guía para fortalecer la resiliencia de cables submarinos, que busca armonizar las políticas internacionales y alentar la adopción de buenas prácticas.

El Cuerpo Asesor Internacional sobre la Resiliencia de los Cables Submarinos (AIB, por sus siglas en inglés) se comprometió a fortalecer la cooperación internacional para incrementar la resiliencia y seguridad de los cables submarinos.

Reunidos en Oporto, Portugal, los líderes, empresarios y especialistas de 42 países, que conforman este órgano asesor de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), firmaron un manifiesto que busca transformar la manera en que el mundo protege, regula y despliega esta infraestructura crítica.

La Declaración de Oporto traza una guía con acciones para apoyar la protección de la infraestructura existente y el desarrollo de futuros cables submarinos, mediante la adopción de buenas prácticas y la armonización internacional.

Hacia una regulación sin fronteras

Uno de los pilares de este acuerdo es la eliminación de las fricciones regulatorias que históricamente han retrasado la reparación de cables en situaciones de emergencia.

La Declaración de Oporto insta a los Estados a implementar ventanillas únicas para los trámites y marcos legales predecibles que agilicen la concesión de permisos.

Esta simplificación administrativa es vital para el despliegue de nuevas redes y para mitigar el impacto económico de las interrupciones, lo cual facilitaría que los buques de mantenimiento puedan operar sin las trabas que imponen las leyes de cabotaje o los complejos regímenes aduaneros.

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Además, el documento aborda la necesidad de una planificación espacial marina más inteligente.

Frente a un océano cada vez más congestionado por la minería submarina y los parques eólicos, el IAB propone una coordinación multisectorial que garantice que las rutas de telecomunicaciones no se vean comprometidas por otras actividades industriales.

Este enfoque se complementa con una apuesta por la diversidad geográfica, incentivando inversiones que eviten la concentración de cables en puntos de aterrizaje únicos, lo cual representa un riesgo de falla catastrófica.

Sostenibilidad y resiliencia climática

Más allá de la seguridad física frente a posibles sabotajes o accidentes, la Declaración de Oporto también introduce la innovación tecnológica y el cambio climático como variables para fortalecer la resiliencia.

Los países reunidos en la Cumbre Internacional sobre Resiliencia de Cables Submarinos 2026 de la UIT acordaron promover el uso de sistemas de monitoreo avanzado y el diseño de rutas que consideren la evolución del lecho marino ante el calentamiento global, asegurando que la infraestructura instalada sea viable durante las próximas décadas.

Asimismo, el IAB hizo un llamado a no dejar atrás a las naciones más vulnerables, como los pequeños estados insulares y los países en desarrollo sin litoral.

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La resiliencia, según señala el documento, sólo es efectiva si es inclusiva, por lo que el órgano asesor buscará fomentar asociaciones público-privadas para garantizar que estas regiones cuenten con la redundancia necesaria para no quedar aisladas ante un incidente.

Al elevar los estándares de protección y exigir marcos regulatorios transparentes y predecibles, el IAB busca incentivar la inversión privada en un momento donde la soberanía de los datos y la seguridad de la red son prioridades en las agendas de defensa de las grandes potencias.El IAB resaltó que la conectividad global, en la cual los cables submarinos son pieza clave, requiere una protección armonizada bajo un enfoque de seguridad nacional compartida.