Seúl. A medida que Uber se prepara para su oferta pública inicial (OPI) en el mercado de valores de EE.UU., a finales de 2019, aún está realizando esfuerzos para desarrollar la tecnología que el fundador Travis Kalanick calificó de “existencial” para el futuro de la compañía.
De acuerdo con estimaciones de 2016, Uber tendría en 2019 unos 75 mil vehículos autónomos (AV) en circulación, y operaría servicios de taxi sin conductor en 13 ciudades para 2022. Para alcanzar estos ambiciosos objetivos, la compañía de viajes compartidos ha invertido aproximadamente 20 millones de dólares al mes en el desarrollo de tecnologías self-driving.
De acuerdo con documentos judiciales no sellados, la cantidad de personas que Uber tenía trabajando en soluciones de vehículos self-driving en junio de 2017 era de 155 personas en hardware, y 405 personas trabajando en software. Mientras que dos meses antes indicó que tenía más del doble de personas, mil 500, trabajando en su unidad AV, aunque este número puede haber incluido el equipo de operación de pruebas de Uber y los operadores de vehículos.
Sin embargo, la inversión de Uber es conservadora en comparación con los más de mil millones de dólares que Google ha estado empleado anualmente en su startup de auto-conducción Waymo.
Las expectativas para lanzar un auto autónomo están puestas en Uber, ya que el negocio de la compañía son los servicios de movilidad.
En contraste, Tesla y General Motors son fabricantes de equipos, y Google es un gigante de los motores de búsqueda, por lo tanto, no están obligados a renovar su modelo de negocio principal.