Las tendencias digitales que reinventarán a la humanidad en la próxima década

El especialista Sebastián Barros proyecta como tendencias una redefinición total de la interacción digital y la infraestructura de la Inteligencia Artificial.

Foto: DPL Nes

El México Digital Summit 2025, organizado por DPL Group, estuvo lleno de paneles y keynotes llamativos, pero uno que llamó más la atención fue el de Sebastián Barros, especialista en tecnología, telecomunicaciones e Inteligencia Artificial (IA), pues dejó ver algunas tendencias que cambiarán la forma actual en la que vive el ser humano durante la próxima década. 

Barros explicó que el panorama de las plataformas digitales y la interfaz actual está experimentando un cambio radical. La forma actual de Internet está destinada a desaparecer ―dijo―, ya que más del 51% de las transacciones e interacciones en la actualidad son generadas por bots o Inteligencia Artificial. 

Además, explicó que se espera que el 50% de las transacciones digitales ya no requerirán una pantalla para el año 2030, lo que marca el fin de la interfaz de teléfono tradicional. 

Otro elemento fundamental que dejará de existir, de acuerdo con Sebastián Barros, es el lenguaje computacional, tal como se concibió originalmente para dar instrucciones a las máquinas. 

En su lugar, la gran cantidad de información generada por los humanos, alrededor de un millón de gigabytes por persona a lo largo de su vida, se transformará en lo que se denomina “información soberana”. Este cambio provocará un número considerable de regulaciones y legislaciones con el objetivo de controlar y gestionar el manejo de los datos a nivel nacional e industrial.

Te recomendamos: Las 10 megatendencias que transformarán el mundo hacia 2035, según Huawei

Además, señaló que la infraestructura de la Inteligencia Artificial también evolucionará con un concepto clave, que es la Inteligencia en el Borde (Edge). La Nube, actualmente distante, se “bajará a la Tierra”, por lo que el especialista predijo que el 75% de las inferencias serán resueltas directamente en el dispositivo o en el borde. 

Barros comentó que casos como el de Uber y Nvidia, en los que un automóvil autónomo se convierte en un mini Centro de Datos, ejemplifican esta tendencia. Paralelamente, la conectividad será agrícola, pues todas las redes, móviles y satelitales, convergerán para ofrecer un servicio ininterrumpido.

Otra predicción es que la energía se consolidará como la nueva moneda de cambio debido al enorme costo de crear inteligencia sintética.  Y es que sólo un entrenamiento de ChatGPT, que dura aproximadamente 18 meses, consume la misma cantidad de energía que 1,000 hogares en un año. 

Por otro lado, Sebastián Barros aseguró que las empresas se transformarán en “organizaciones autónomas” deshumanizadas, que operan de manera ininterrumpida y son gestionadas por miles de millones de agentes de IA.

De forma paralela, la IA se trasladará masivamente al mundo físico, por lo que se proyecta la existencia de 25 millones de robots inteligentes en los próximos 10 años. Un ejemplo es el humanoide Neo, capaz de cocinar, lavar y planchar. 

También consulta: Honor quiere dar cuerpo a la IA con sus dispositivos 

A esto se sumará la simbiosis entre el ser humano y la máquina con implantes de chips que mejoran habilidades o que tratan condiciones médicas, como los proyectos de Neuralink. Sólo en una década, se espera que haya un millón de chips cerebrales.

Incluso, el especialista en tecnología dijo que la economía espacial podría alcanzar un billón de dólares para el año 2045, y que esta expansión incluye la colocación de Centros de Datos en el espacio, así como planes de empresas como Google para crear Data Centers subacuáticos. 

“Quiero terminar con esta reflexión: estamos a 10 años de mover la humanidad de nuestro planeta Tierra a fuera del propio planeta”, concluyó.