Empresas tecnológicas, GSMA y gobiernos de América Latina respaldan alianza global contra el fraude

El Marco se fundamenta en el principio de responsabilidad compartida y reconoce que gobiernos como privados se complementan para combatir este delito.

Una coalición de empresas tecnológicas, la GSMA y diversas naciones a nivel mundial, también latinoamericanas, manifestaron su respaldo al nuevo Marco Global de Alianzas Público-Privadas contra el Fraude.

Este instrumento surge como una respuesta unificada ante una amenaza que evoluciona rápidamente, erosiona la confianza pública y desestabiliza las economías globales. Entre los países firmantes se encuentran Australia, Bélgica, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Italia y Japón, por mencionar algunos.

A través de un documento, se subraya que, dada la magnitud del problema, ninguna jurisdicción o sector puede enfrentar este desafío de manera aislada.

El Marco se fundamenta en el principio de responsabilidad compartida, reconociendo que tanto los gobiernos como las entidades del sector privado poseen capacidades complementarias para combatir este delito.

Entre los compromisos asumidos destaca el impulso a la prevención proactiva y coordinada, buscando desarticular las tramas fraudulentas mediante análisis de riesgos normalizados antes de que se produzcan los daños.

Este enfoque, señala el documento, pretende ser la defensa más eficaz y sostenible frente a la delincuencia organizada.

Un pilar fundamental de este acuerdo es el intercambio de información estratégica, permitiendo que datos útiles fluyan de manera oportuna y segura entre los actores pertinentes.

Las organizaciones firmantes también se comprometieron a mejorar la visión global de la amenaza colaborando estrechamente con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), así como con la Interpol, aprovechando sus mecanismos para identificar nuevas tendencias y modus operandi.

Informaron que todo lo anterior se realizará bajo estrictos protocolos de protección de datos y respeto a la privacidad.

Además de la persecución del delito, el documento pone un énfasis especial en la educación y la protección de las víctimas. Aseguraron que se fomentará la alfabetización digital y campañas de sensibilización continua para reducir la vulnerabilidad de las empresas y el público general.

Asimismo, los Estados se comprometen a establecer procedimientos para que los afectados puedan obtener indemnización y restitución, garantizando que el apoyo a las víctimas sea una pieza clave para la mejora de las políticas de justicia penal.

Además, el Marco apuesta por la innovación y adaptabilidad tecnológica como herramientas esenciales para anticiparse a las cambiantes redes criminales. Esto incluye dotar a las autoridades y socios privados de los conocimientos necesarios para combatir formas emergentes de fraude y realizar investigaciones financieras que impidan a los delincuentes obtener beneficios de sus actividades.

Agregaron que con esta alianza, los sectores público y privado reafirman un propósito compartido hacia un enfoque global unificado y eficaz.