Un grupo de asociaciones representantes de la industria de tecnología y telecomunicaciones en Estados Unidos advirtió que prohibir laboratorios de pruebas sólo por su ubicación o estar operados por compañías en la “lista de entidades” incrementaría los costos de desarrollo y reduciría la innovación del sector.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) presentó una propuesta de regulación que prohibiría el uso de “malos laboratorios”, es decir, laboratorios de pruebas de equipos que sean propiedad del gobierno chino, al ser considerados un riesgo a la seguridad nacional.
En un comunicado publicado la semana pasada, la autoridad estadounidense señaló que ningún gobierno debería ser propietario de estos laboratorios, a la vez que la medida ayudaría a los objetivos más amplios de la administración de Donald Trump por atraer la producción de dispositivos al territorio estadounidense.
En un pronunciamiento, firmado por seis asociaciones industriales estadounidenses, incluyendo la Asociación de Tecnología de Consumo (CTA) y la Asociación de Infraestructura de Telecomunicaciones (TIA), afirmaron que esta regulación sería una mala idea. Indicaron que aunque apoyan la meta del gobierno estadounidense por proteger la seguridad nacional, la propuesta de regulación es “un riesgo que impondría costos significativos y disrupciones a las compañías y consumidores estadounidenses sin entregar beneficios de seguridad significativos”.
“Prohibir las instalaciones de prueba o los organismos de certificación basándose únicamente en su ubicación física, en lugar de en la evidencia de propiedad o control por parte de una entidad prohibida, reduciría innecesariamente la capacidad global de prueba”, escribieron las asociaciones industriales en una carta dirigida a la FCC.
“Este enfoque podría retrasar la introducción de innovaciones que mejoran la calidad de vida y dinamizan la economía, aumentar los costos, desalentar la inversión e incitar a restricciones recíprocas a las empresas estadounidenses en el extranjero”, agrega el documento.
La regulación, que se encuentra actualmente disponible para recibir comentarios, permitiría a la FCC retirar el reconocimiento a siete laboratorios de pruebas de propiedad china por motivos de seguridad nacional. Anteriormente, la FCC prohibió la aprobación de nuevos equipos de telecomunicaciones de Huawei y ZTE, y está investigando a nueve empresas chinas por posible evasión de las restricciones estadounidenses.
En el más reciente pronunciamiento, las asociaciones pidieron preservar el papel de los Organismos de Certificación de Telecomunicaciones (TCB) y laboratorios de pruebas, ya que las propuestas para duplicar su trabajo generarían gastos innecesarios y retrasarían las certificaciones, además de ignorar posibles conflictos de interés. Asimismo, advirtieron que restringir las relaciones entre TCBs y laboratorios alteraría prácticas establecidas que garantizan imparcialidad y eficiencia.
También defendieron el programa de Declaración de Conformidad del Proveedor (SDoC) para dispositivos de bajo riesgo, destacando su eficacia y advirtiendo que exigir pruebas de laboratorios acreditados por la FCC crearía cuellos de botella y retrasaría la entrada al mercado sin mejorar la seguridad.
La solicitud fue firmada por INCOMPAS, la Asociación de Infraestructura de Telecomunicaciones (Telecommunications Infrastructure Association), la CTA, el Consejo de la Industria de Tecnología de la Información (Information Technology Industry Council), la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos (National Electrical Manufacturers Association) y la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos (Home Appliance Manufacturers Association).