Smart TVs en Alemania no se apegan al reglamento europeo de protección de datos

La Autoridad alemana de Regulación de la Competencia y de los Derechos de los Consumidores (Bundeskartellamt) dio a conocer el informe final de su investigación sectorial sobre televisores inteligentes, afirmando que estos dispositivos violan el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea.

De acuerdo con la investigación, las políticas de protección de datos de los fabricantes de smart TVs en Alemania se caracterizan por una falta de transparencia, e incluso eluden al consumidor, pues evitan que el usuario entienda qué datos personales se procesan, qué procedimientos se activan con el uso del servicio, qué datos se transfieren a terceros y cuánto tiempo permanecen almacenados sus datos.

Andreas Mundt, presidente del regulador, apuntó que los televisores inteligentes ofrecen una variedad de funciones, que van almacenando datos privados de los usuarios –los cuales son usados para fines comerciales– “sin informar adecuadamente al consumidor sobre el procesamiento de éstos, lo cual debe cambiar”. E indicó que esta recopilación se puede evitar siempre y cuando el consumidor configure adecuadamente el televisor.

El Bundeskartellamt determinó que las disposiciones de protección de datos de los fabricantes son incomprensibles para el consumidor, ya que deben aplicarse a una variedad de servicios y procesos de uso, por lo que el comprador no puede controlar el comportamiento de uso para revelar la menor cantidad posible de información personal.

Sin embargo, el estudio también reveló un punto positivo: los fabricantes han tratado de mantener un alto nivel de seguridad de los datos, aunque no se pueda garantizar que el estándar de seguridad se mantendrá en los años posteriores a la compra a través de actualizaciones de software.

Mundt señaló que, “cuando los consumidores pueden evaluar efectivamente la privacidad de un producto y la calidad de la seguridad de los datos, puede haber una demanda consciente de dispositivos amigables con la privacidad”.

Por ello, el regulador recomienda trabajar en la información de protección de datos para que sea significativa, entendible y siempre disponible, antes de comprar los dispositivos; además de mejorar el estado legal de los consumidores, para que sepan cuánto tiempo pueden usar el aparato sin ningún riesgo.

Asimismo, pidió claridad sobre los temas de responsabilidad respecto a los diversos actores de IoT a través de regulaciones, con la posibilidad de que el consumidor presente una queja legal contra el fabricante por actualizaciones de software.