Senado mexicano busca que OTTs como Netflix incluyan 30% de contenido nacional

ALAI y R3D advirtieron que la iniciativa discutida ayer en Comisiones podría generar efectos negativos para el mercado y los consumidores.

En una asamblea sin el quórum necesario para sesionar, las Comisiones Unidas de Hacienda y Crédito Público, y Estudios Legislativos del Senado de México aprobaron un dictamen que obliga a las plataformas digitales como Netflix o Amazon Prime a tener un 30 por ciento de contenido nacional en sus catálogos.

Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, es el promotor de este proyecto que reforma y adiciona diversas disposiciones a la Ley Federal de Telecomunicaciones. Según la iniciativa discutida ayer, los servicios over-the-top (OTT) deberán contar con un 20 por ciento de producción nacional en un plazo de nueve meses a partir de la entrada en vigor del decreto, y con el total del porcentaje después de año y medio.

A través de esto, los legisladores buscan que México adopte medidas similares a las de Europa y otras de América Latina (Brasil) en materia de contenido audiovisual, se lee en el documento. El proyecto todavía debe pasar por el Pleno del Senado y, de ser ratificado, después se analizaría en la Cámara de Diputados.

La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) advirtió que el requisito de 30 por ciento de contenido nacional provocaría un efecto adverso, al afectar la innovación y la competencia; los costos ofrecidos a los usuarios, y la operación de las plataformas, que difícilmente podrían cumplir con dicha obligación.

El Senado se equivoca al tomar como referencia a la Unión Europea, porque esta región representa un mercado más grande para empresas como Netflix, mientras que los mexicanos son sólo 1.6 por ciento del total de sus usuarios, señala R3D. Además, la definición de las plataformas OTTs sujetas a esta regla es difusa, lo que terminaría por perjudicar más a pequeños proveedores.

También la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI) rechazó la iniciativa de Monreal. Argumentó que las plataformas digitales ya invierten en llevar contenido nacional a los mexicanos, y que imponer un porcentaje incluso dificultaría que la programación del país esté disponible en el extranjero.

Otro de los elementos que tanto ALAI como R3D cuestionaron fue la equiparación que se hace en el proyecto de las plataformas digitales y los servicios de vídeo restringido que se proveen a través de las redes de telecomunicaciones. En la propuesta, se busca otorgar al Instituto Federal de Telecomunicaciones la facultad de regular a las OTTs, lo que incluso podría generar conflictos con la Comisión Federal de Competencia.