Reino Unido investigará amenazas a sus cables submarinos
El gobierno británico ha intensificado la vigilancia marítima en respuesta a las crecientes preocupaciones sobre las capacidades y las intenciones de los Estados hostiles, entre ellos Rusia.
Los cables submarinos de fibra óptica son esenciales para el Internet global, el comercio y las comunicaciones internacionales, transportando alrededor del 95 por ciento de los datos internacionales a través de más de 500 cables.
Sin embargo, estos cables son difíciles de vigilar debido a su longitud y ubicación remota, lo que los hace vulnerables a daños accidentales y sabotajes.
El Reino Unido cuenta con aproximadamente 60 cables que lo conectan con el resto del mundo. Si bien la ruptura de uno de estos cables tiene un impacto limitado, el daño simultáneo a varios cables durante tiempos de tensión o conflicto podría ser grave. Las estaciones de amarre de cables en tierra también son posibles objetivos.
Por ello, el gobierno británico ha intensificado la vigilancia marítima en respuesta a las crecientes preocupaciones sobre las capacidades y las intenciones de los Estados hostiles.
John Healey, secretario de Defensa, informó al Parlamento sobre el monitoreo del buque espía ruso Yantar, que ha sido observado mapeando infraestructuras submarinas críticas.
En los últimos años, varios cables han sido cortados en el norte de Europa, afectando a países como Noruega, Suecia, Finlandia, Estonia y las islas Shetland.
Se ha detectado una significativa presencia de buques rusos en áreas con alta densidad de cables en el mar Báltico, y también se ha manifestado preocupación por el sabotaje chino, especialmente en torno a Taiwán.
La investigación del Reino Unido evaluará la capacidad para proteger su infraestructura submarina y considerar cómo podría evolucionar en el futuro con el avance tecnológico.
El gobierno informó que examinará la estrategia nacional, la cooperación con aliados, las medidas para mejorar la disuasión y reparación, y la coordinación intergubernamental.
Además, evaluará la resiliencia del Reino Unido ante posibles interrupciones importantes en la infraestructura de Internet.
“Nuestra Internet depende de cables submarinos: alrededor del 99 por ciento de nuestros datos pasan por ellos, conectando al Reino Unido con el mundo exterior. A medida que el entorno geopolítico empeora, los Estados extranjeros buscan formas asimétricas de ponernos en riesgo. Nuestra red de cable de Internet parece una zona cada vez más vulnerable.
“No hay necesidad de entrar en pánico: tenemos un buen grado de resiliencia y cada vez somos más conscientes del desafío. Pero debemos ser claros sobre los riesgos y las consecuencias: un ataque de esta naturaleza nos afectaría duramente”, comentó el Parlamento del Reino Unido.