The Wall Street Journal, Deepa Seetharaman y Emily Glazer
En diciembre, la cúpula ejecutiva de Facebook Inc. se reunió en la propiedad de Mark Zuckerberg de más de 283 hectáreas frente a la playa en Kauai, Hawai, para una inusual junta del consejo para debatir cómo reencauzar a la compañía tras años de zozobra.
Hubo cambios, pero no eran los que todos esperaban, de acuerdo con personas familiarizadas con la reunión.
A los pocos meses, Facebook anunció la salida de dos directores y añadió a un amigo de mucho tiempo de Zuckerberg al consejo. Las acciones fueron la culminación de la campaña emprendida por el director ejecutivo en el curso de los últimos dos años para consolidar la toma de decisiones en la compañía que cofundó hace 16 años. El magnate también puso manos a la obra para encaminar a Facebook hacia una campaña de alto perfil en la respuesta al coronavirus, mientras se pone a sí mismo bajo los reflectores al entrevistar a funcionarios de salud y políticos prominentes.
El resultado es un CEO y presidente del consejo de Facebook que está a cargo de forma más activa y visible de lo que ha estado en años.
No hay certeza de que el reposicionamiento de Facebook iniciado por Zuckerberg, de 35 años, y su papel al mando resulten en un giro duradero para la reputación de la compañía después de más de tres años de controversia por la difusión de desinformación, la poca vigilancia de datos de los usuarios y las prácticas competitivas de la compañía.
La partida de directores que trabajaron mucho tiempo en la compañía, junto con las de varios lugartenientes veteranos durante lo últimos dos años, significa que Zuckerberg sortea este momento sin asesores clave que pudieran ayudarlo a detectar obstáculos potenciales.
Zuckerberg declinó dar comentarios para este artículo.
Zuckerberg había dependido desde hace mucho de Sheryl Sandberg, su directora de operaciones y suplente de facto, para manejar temas de política y operaciones, y de Chris Cox, director de producto y amigo suyo de mucho tiempo, para supervisar muchos de los cambios más importantes en la plataforma.
Pero al cansarse de maniobras a la defensiva, Zuckerberg asumió en el 2018 el papel de líder de tiempos de guerra que necesitaba actuar de forma rápida y, en ocasiones, unilateral. Anunció una serie de productos que llevaron a Facebook por nuevos rumbos, empezando con el anuncio en marzo del 2019 de que la compañía enfatizaría la mensajería privada y encriptada en lugar de los mensajes públicos que la hicieron famosa.
El nuevo enfoque haría que Facebook fuera más como una sala que una plaza pública, señaló. También dio a Zuckerberg nuevo poder sobre Instagram y WhatsApp, unidades que había prometido dejar que fueran independientes.
Poco después del anuncio, Cox, considerado un sucesor potencial de Zuckerberg, renunció inesperadamente después de 13 años.
A Cox le preocupaba que el cambio a mensajes cifrados dificultaría la detección de actividades criminales como terrorismo y trata de menores, de acuerdo con personas informadas sobre el asunto.
En abril del año pasado, Facebook reveló que dos directores independientes veteranos dejarían el consejo: Reed Hastings, director ejecutivo de Netflix Inc., y Erskine Bowles, un ex banquero de inversión y funcionario en la Administración Clinton.
En octubre del año pasado, Facebook informó que Susan Desmond-Hellmann, quien había fungido como su principal directora independiente desde junio del 2015, dejaría el consejo. Desmond-Hellmann comunicó a algunas personas que se iba de Facebook en parte porque no pensaba que el consejo estaba operando adecuadamente y que la gerencia de Facebook no tomaba en cuenta la retroalimentación del consejo, afirmó una persona familiarizada con la situación.
TOMAR LAS RIENDAS
Zuckerberg organizó la junta del consejo en su propiedad en Hawai en diciembre, con la esperanza de que un cambio de paisaje pudiera ayudar a limar asperezas, de acuerdo con las personas familiarizadas con la reunión.
Directores y ejecutivos analizaron la creciente lista de problemas con reguladores, incluyendo la forma en que Facebook lidiaría con el acuerdo de la Comisión Federal de Comercio (FTC) que involucraba requisitos complejos. Hablaron de estrategia, cultura y gestión en la compañía, revelaron estas fuentes. Algunos salieron del encuentro con el sentido de que las cosas podrían mejorar, dijo una de ellas.
Sin embargo, en una llamada para reportar utilidades el mes siguiente, Zuckerberg parecía harto de las disculpas. Facebook no había comunicado sus opiniones con claridad en el pasado “porque nos preocupaba ofender a la gente”, indicó. “Mi objetivo para la siguiente década no es ser simpático sino ser comprendido”.
Zuckerberg necesitaba más apoyo del consejo. Había reñido con uno de sus directores más veteranos, la estrella del capital de riesgo Marc Andreessen, contó gente familiarizada con el asunto.
En febrero, Zuckerberg llevó más apoyo a la sala de juntas, al dar un puesto a su amigo de mucho tiempo Drew Houston, de 37 años, director ejecutivo de la compañía de software en la nube Dropbox Inc. La primavera anterior, había añadido a Peggy Alford, una ejecutiva de PayPal Holdings Inc. que había trabajado para él como directora financiera en la Iniciativa Chan Zuckerberg.
Al tiempo que el coronavirus golpeaba a Estados Unidos, Zuckerberg actuó con rapidez para movilizar a Facebook, al programar una junta el 2 de marzo con sus principales subalternos en finanzas y producto para debatir una respuesta.
Zuckerberg y otros líderes de alto nivel vieron una oportunidad para que Facebook jugara un papel importante, mencionaron personas familiarizadas con el tema.
CAMBIOS DE DIRECTORES
A mediados de marzo, días después de que el coronavirus fue declarado pandemia por la Organización Mundial de la Salud, Facebook anunció que Kenneth Chenault, ex CEO de American Express Co., dejaría el consejo.
Él y Zuckerberg alguna vez habían tenido una relación estrecha. Antes de que Chenault se uniera al consejo, en febrero del 2018, el director de Facebook a veces lo llamaba semanalmente para pedirle consejo y lo trataba como un “tío amable” que también entendía cómo era dirigir una institución grande, de acuerdo con una persona al tanto de su relación.
Unas dos semanas después, Facebook informó que Jeffrey D. Zients, ex asesor económico del Presidente Barack Obama, dejaría el consejo para poder dedicar más tiempo a sus propios negocios. Tanto Chenault como Zients tenían meses de estar insatisfechos con la administración ejecutiva y la forma en que la compañía manejaba la desinformación, revelaron personas familiarizadas con el tema.
De los nueve directores que tenía Facebook a principios del 2019, sólo quedan cuatro: Zuckerberg, Sandberg, Andreessen y el inversionista de capital de riesgo Peter Thiel.