El presidente y principal ejecutivo de Claro, Enrique Ortiz de Montellano, informó “no vamos a apagar la red 3G durante todo el año. Vamos a seguir con la migración natural y a ver cuántos clientes nos quedan al final”.
Con esto, la proveedora asume una estrategia distinta a las competidoras, que han estado orientando a los clientes sobre sus planes de apagar la red 3G en los próximos meses: el 22 de febrero en el caso de Liberty, y el 31 de marzo en el caso de la antigua red de Sprint que asumió T-Mobile al adquirir esa proveedora.
“Algún cliente que tiene un equipo 3G y no tiene para comprarse otro o no lo quiere cambiar, lo invitamos a que venga con su teléfono a Claro”, comunicó el ejecutivo.
Aunque no precisó cuánto representa en el mercado total, Ortiz de Montellano indicó que todavía hay un segmento que, ya sea por presupuesto, por preferencia o dificultad para insertarse en la tecnología de pantallas táctiles, prefiere mantener mientras pueda sus equipos con botones o aquel modelo al que ya se ha acostumbrado.
Esto incluye, aunque no se limita, a clientes del programa de subsidio federal Lifeline.
Ortiz de Montellano agregó que también existen terminales de cobro en puntos de ventas que no han migrado a las tecnologías 4G y 5G, de modo que también ofrecen más tiempo para que la clientela comercial haga sus movidas. Además, indicó que en el caso de Claro no hay necesidad de retirar 3G con premura para liberar espectro, porque entienden que tienen suficiente disponible para todas las necesidades.
“A final de año, evaluaremos cómo vamos. No tenemos prisa”, sostuvo.
El ejecutivo sí advirtió que los clientes con equipos antiguos que solo admiten 3G van a tener problemas al viajar a destinos donde se haya apagado esa red, porque la unidad no va a funcionar. En cambio, no hay esa preocupación con modelos 4G o 5G, ya que son compatibles con redes más antiguas de 2G o 3G , que en algunos destinos son las únicas disponibles para los servicios de roaming.
Sobre el asunto de la conectividad cuando el cliente esté fuera de Puerto Rico, T-Mobile afirmó a través de una portavoz que “nuestros clientes pueden tener la certeza de que su servicio de roaming no se afectará, el cliente va a continuar recibiendo llamadas. Siempre nos aseguraremos de que la experiencia de nuestros clientes no se vea impactada”.
Esta proveedora, que desde el año pasado ha estado enviando notificaciones a los clientes con modelos de teléfono que quedarían obsoletos, estableció el 31 de marzo como la fecha para apagar la red 3G (CDMA) más antigua de Sprint. Y el 30 de junio hará lo propio con la 4G LTE que provenía de Sprint, así como la 3G de T-Mobile el 1 de julio de 2022.
“Los clientes de Sprint con dispositivos 3G (CDMA) podrán pagar lo mismo, o menos, por el servicio 4G/5G de T-Mobile y pueden cambiar su teléfono por un nuevo dispositivo sin costo. Estos clientes pueden ingresar a sus cuentas para verificar su elegibilidad para la actualización y ver ofertas en los dispositivos más nuevos, incluyendo ofertas para un teléfono 5G gratis”, expone la empresa en el micrositio dedicado a esta transición.
De su parte, Liberty anunció el lunes que apagará la red 3G el 22 de febrero. Según Víctor Vera, director senior de ingeniería de Liberty Mobile, la compañía identificó un reducido número de clientes que aún tienen dispositivos que usan 3G y que dejarían de funcionar ese día. Para evitarlo, Vera indicó que los clientes -que han sido contactados por email, mensaje de texto y llamadas desde mediados de 2021 – pueden reemplazar sus aparatos más viejos con actualizaciones de equipo gratis y opciones con descuentos en modelos actualizados con lo último en tecnología.
Además de los celulares, otros dispositivos como tabletas, equipo médico, servicios de auxilio para vehículos y sistemas de seguridad en el hogar que usan 3G también dejarán de funcionar. Por ello, se instó a los clientes a comunicarse con sus proveedores de servicio para recibir las actualizaciones necesarias.