¿Por qué necesitamos regular las TICs?
La llegada de la quinta generación móvil y el surgimiento de nuevas herramientas con aprendizaje automático han transformado el panorama de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), siendo ahora la base fundamental de todos los sectores económicos y clave para el crecimiento nacional.
Las TIC se han movido mucho más allá del ámbito de las simples “comunicaciones” para convertirse en la base fundamental de todos los sectores económicos y sociales. A la par, surgen nuevos retos para los órganos reguladores como la protección de datos y la privacidad, blockchain, las implicaciones de la tecnología de Inteligencia Artificial (AI) y mucho más.
Cobertura universal. El éxito de las TIC dependen de que existan las condiciones básicas para su funcionamiento. Con las redes y servicios correctos establecidos y un marco regulatorio habilitador, las TIC tienen el potencial de transformar drásticamente el acceso a la educación, la atención médica, la gestión ambiental y la agricultura, las oportunidades para el comercio y el espíritu empresarial, la prestación de servicios gubernamentales y mucho más.
La colaboración es clave. Los gobiernos y los reguladores por sí solos no podrán enfrentar el desafío de conectar la próxima mitad del mundo, pero tampoco el sector privado.
El lograr conectar a un 49 por ciento restante de la población exige nuevos enfoques de colaboración, tanto en el sector gubernamental, como privado y civil.
Flexible, ligero y abierto a la asociación. La regulación de la quinta generación deberá ser flexible, ligera y mucho más abierta a la asociación.
Los viejos modelos de confrontación que enfrentaron a los reguladores con compañías privadas y compañías privadas entre sí, deben ser reemplazados por nuevas plataformas de colaboración, donde todas las partes interesadas trabajen juntas para crear estrategias que beneficien al gobierno, a las empresas y, lo que es más importante, a las personas.