Plan Ángel, ¿plan del diablo?

Mucho se han criticado las violaciones a los derechos humanos, a la privacidad y la discriminación que a simple vista implicaría la aplicación del Plan Ángel que presentó el aspirante a la presidencia de México, Marcelo Ebrard.

Y es que en su estrategia de seguridad pública con el uso de alta tecnología, mencionó que esta es capaz de reconocer delincuentes por su fenotipo. Sí, se refiere a los rasgos observables de una persona, como la estatura, el color de ojos y, de hecho, Ebrard mencionó hasta “la forma de caminar” de las personas.

No sé en qué estaba pensando el aspirante presidencial cuando se refirió a esto mientras explicaba los beneficios de las tecnologías como el reconocimiento facial, la Inteligencia Artificial y la sensorización. ¿Que si se equivocó? No, en realidad ¡la cagó!

Esta propuesta nos hizo ver que como sociedad por fin estamos bastante organizados y suficientemente críticos para rechazar públicamente este tipo de propuestas que rayan en el fascismo. Es más, después de mostrar el rechazo rotundo y serio, hasta surgieron varios memes muy buenos.

Pero desde mi pasión por la tecnología, debo decir que me dio gusto que por fin, después de años de espera, haya una persona con aspiraciones a dirigir este país, que presente un plan tan ambicioso basado en herramientas tecnológicas, pues está claro que ese es un tema completamente ignorado por el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador.

No. Para los que piensan que estoy apoyando la candidatura de Marcelo Ebrard, les digo que ni siquiera he decidido por quién voy a votar (aunque sí sé por quiénes nunca votaría), sino celebro, fuera del tema de los fenotipos, la propuesta del Plan Ángel del exjefe de Gobierno de Ciudad de México.

Evidentemente que al ser una propuesta, necesita pulirse, analizarse y cambiarse en lo que requiera, sobre todo si hablamos de la protección de los derechos humanos y nuestra privacidad, pero es de celebrarse que haya alguien proponiendo implementaciones tan específicas para mejorar una problemática como lo es la inseguridad pública.

Por ejemplo, gracias a las cámaras corporales que portan los policías en Estados Unidos, hemos podido enterarnos, y las autoridades actuar, en contra de aquellos elementos que han abusado de su autoridad y que han sido racistas –en algunos casos llegando hasta el asesinato de personas.

En Israel, sistemas de cámaras con Inteligencia Artificial han logrado evitar atentados gracias a la detección de comportamientos anormales de personas y vehículos en una plaza pública. En 2016 me tocó ver una demostración sobre ello en TelAviv, y no tenía nada que ver con fenotipos.

Ebrard habló también de la homologación de sistemas en las dependencias, porque “no están conectados entre sí y no están dando los resultados que quisiéramos”, y eso denota que como él mismo lo dijo, ha visto en su infinidad de viajes como canciller cómo funcionan los sistemas interconectados que dan resultados en otros países.

En fin, como dicen: “el diablo está en los detalles”, es verdad, pero tarde o temprano (ya vamos tarde) los gobiernos en México tendrán que utilizar este tipo de tecnología y qué mejor dar el paso pronto, insisto, con sus respectivos cuidados.

La verdad es que el Plan Ángel puede tener un lado bueno y gran potencial, no todo es del diablo.