Pañales “inteligentes” con tecnología de bajo costo avisan cuándo cambiar a tu bebé

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrollaron un pañal “inteligente”, que avisa al cuidador si el bebé está listo para un cambio.

Integrado con un sensor de humedad, el pañal envía una señal a un receptor cercano, que a su vez envía una notificación a un smartphone o computadora.

El sensor consiste en una etiqueta de identificación por radiofrecuencia pasiva (RFID, por sus siglas en inglés) colocada debajo de una capa de polímero súper absorbente; al estar húmedo el hidrogel se expande y se vuelve ligeramente conductor, lo suficiente para activar la etiqueta RFID y enviar una señal a una distancia máxima de un metro.

Los investigadores calcularon que el sensor cuesta menos de dos centavos de dólar, lo que lo convierte en una alternativa desechable de bajo costo a diferencia de otras tecnologías en pañales.

La tecnología aplicada a pañales puede dar indicativos para ciertos problemas de salud como estreñimiento o intolerancia, además, el pañal desarrollado por el MIT podría ser usado en cuneros de hospitales donde las enfermeras atienden a varios bebés a la vez.

Pankhuri Sen, asistente de investigación en el laboratorio AutoID del MIT, dijo que el sensor podría ser utilizado en otro tipo de pañales, como los de adultos, usados por personas de la tercera edad con incontinencia o por personas en estado de inconsciencia, siendo de gran ayuda para aquellos que les da pena avisar que los deben de cambiar.

Asimismo, el pañal inteligente puede ser un alivio para los cuidadores en los hospitales, que atienden a muchos pacientes en cama, y serían notificados inmediatamente de quién necesita un cambio. “Esto podría prevenir las erupciones cutáneas y algunas infecciones como las del tracto urinario, tanto en poblaciones mayores como infantiles”, agregó el colaborador Sai Nithin R. Kantareddy.

A diferencia de los sensores actuales que se venden por más de 40 dólares y están diseñados para ser reutilizables, aunque poco prácticos, las etiquetas de RFID son de bajo costo y desechables, además de que pueden imprimirse en rollos de etiquetas individuales similares a los códigos de barras.

Las etiquetas RFID no requieren baterías; reciben energía en forma de ondas de radio emitidas por un lector RFID. Cuando una etiqueta RFID recoge esta energía, su antena activa el chip RFID, que modifica las ondas de radio y envía una señal al lector, con su información codificada dentro de las ondas.

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El sensor en sí se asemeja a una corbata de moño, cuyo centro consiste en un chip RFID típico que conecta los dos triángulos de la corbata de moño, cada uno hecho del polímero súper absorbente de hidrogel.

Cuando el hidrogel se moja, los investigadores descubrieron que las propiedades del material cambian y el hidrogel se vuelve conductor. La conductividad es muy débil, pero es suficiente para reaccionar a cualquier señal de radio en el ambiente, como las emitidas por un lector RFID.

Para probar el rendimiento del sensor, los investigadores colocaron una etiqueta dentro de las capas inferiores de un pañal de recién nacido y se lo pusieron a una muñeca de tamaño natural, lo llenaron con agua salada (que se asemeja a las propiedades conductoras de los fluidos humanos), colocaron a la muñeca en distintas posiciones, descubriendo que la etiqueta se activaba con el lector hasta un metro de distancia con el pañal completamente mojado.