Oi logró avanzar en una de sus principales frentes de reestructuración después de que la Justicia de Estados Unidos rechazara el intento de acreedores de bloquear la venta de su participación en V.tal.
El Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York negó la solicitud presentada por el llamado grupo Ad Hoc, que buscaba condicionar la conclusión de la operación a la autorización previa de la corte estadounidense en el marco del proceso del Capítulo 15. La decisión fue firmada por la jueza Lisa G. Beckerman.
Con este entendimiento, el tribunal descartó la posibilidad de una interferencia adicional de EE. UU. sobre una operación ya validada en Brasil, reduciendo el riesgo de judicialización internacional de la transacción.
La ofensiva de los acreedores, incluidos fondos como Pimco, Ashmore y SC Lowy, había sido presentada a inicios de abril, en medio de cuestionamientos sobre los términos de la venta y el destino de los recursos.
La participación de cerca del 27% de Oi en V.tal fue adjudicada a fondos vinculados a BTG Pactual por aproximadamente R$ 4.5 mil millones, valor cuestionado por los acreedores por situarse por debajo del mínimo previsto en el pliego, de R$ 12.3 mil millones.
Los acreedores también alegaron que la operación fue aprobada pese al rechazo de una parte relevante de los tenedores de deuda, que defendían el cumplimiento estricto de las reglas del plan de recuperación judicial.