Reforma Jorge F. Negrete P.
La 5G es inevitable. 4G transformó las redes de telecomunicaciones en mercados, los mercados dentro de Internet se volvieron globales, las economías de escala en el mundo digital reducen la inversión para crear empresas, se ha generado un ecosistema creativo que mantiene un permanente estado de innovación, brotan como hongos las startup.
Las cadenas productivas del mundo industrial empezaron a transformarse en cadenas de valor digital, generando eficiencias y denunciando ineficiencias. Lo que no sirve se desecha. En el nacimiento del mundo digital, todo cruje y todo duele, lo bueno lo ven unos cuantos y otros no lo comprenden. El mundo tiene un dilema: ¿sostener un mundo de carbón, petróleo, trenes y agricultura? O voltear a una sociedad más limpia, productiva, eficiente y habilitadora de derechos fundamentales. Una sociedad más justa, igualitaria y sustentable.
La pregunta sobre 5G es ¿quién será el líder, quién la aprovechará, qué gobiernos la usarán y promoverán entre ciudadanos, empresas y administraciones públicas? China, Corea del Sur, Japón, Singapur y Taiwán tomaron una decisión de liderazgo y buscan masificar esta tecnología entre la mayor base de ciudadanos posible.
Estados Unidos preparó una embestida notable, con la fuerza e inversión de su mercado por delante. Europa, acostumbrada a la coordinación interestatal, preparó una serie de acciones conjuntas y despliegues independientes en cada territorio. Con una industria atomizada y descapitalizada, Europa suple cierta ineficiencia con fondos públicos para acelerar su proceso de transformación digital y enfrentar a Asia y Norteamérica. España es el único país que lidera con una economía de eficiencias con 4 grupos convergentes y una poderosa industria de fibra que facilitan el despliegue de 5G.
Uruguay desplegó la primera radiobase y comenzó la era 5G en la región. Chile preparó una sólida licitación de espectro 5G y desarrolló una agenda digital robusta, del nivel de sus expectativas. El presidente Sebastián Piñera lideró personalmente este proceso y lo acompañó con un proyecto de cable submarino desde Asia y una política de data centers que pretenden convertir Chile en el Hub Digital de América Latina y el espacio estratégico de interconexión Asia y Europa.
República Dominicana fue el siguiente país que liberó 5G y pretende liderar las nuevas cadenas de valor en el caribe y para su industria. Un esfuerzo notable, dada la pequeña economía de este país. Muy reconocible la capacidad de imaginar un futuro digital justo y próspero para sus ciudadanos. Brasil preparó un proyecto enorme. Consolidó sus operadores de telecomunicaciones de 4 a 3, modificó su ley de telecomunicaciones para garantizar certeza y estímulo a la inversión, preparó una agenda digital poderosa con una visión transversal en lo económico, pero pensando en la redistribución de los beneficios de la digitalización en todo el país. Todas las cabeceras municipales y carreteras estarán conectadas por fibra. El 80% de las obligaciones económicas por el precio del espectro son obligaciones de hacer, poniendo a Brasil como el país con el precio del espectro radioeléctrico más bajo de la región.
A finales de 2019, AT&T y América Móvil renovaron sus frecuencias en la banda 3.5 GHz, pero AT&T anunció su encendido para 5G en otra banda. Mientras, algo inesperado. El Instituto Federal de Telecomunicaciones respondió una solicitud y autorizó a América Móvil-Telcel el uso de la banda 3.5 GHz para prestar el servicio 5G. Serán más de 3,000 radiobases 5G en todo el país.
Chile encendió su red 5G hace un mes con 809 radiobases; Brasil lo hará en 7 meses, lo que hace que la red de Telcel sea, la red 5G más grande de América Latina. Más grande que la de Chile y la primera en esa escala de la región.
Sin agenda digital del Gobierno federal, sólo falta saber dónde está la visión digital de gobiernos estatales y alcaldías para parques industriales 5G, puertos 5G, aduanas 5G, hospitales 5G, aulas 5G.
Ha nacido Norteamérica 5G.
Presidente de Digital Policy & Law
Twitter @fernegretep
