La Inteligencia Artificial es uno de los “cambios más trascendentales en tecnología que hemos visto en los últimos 30 años, casi al mismo nivel que el Internet”, expuso Juan Francisco Aguilar, director general de Dell Technologies México.
Adopción de la IA Generativa por las empresas mexicanas
El 55 por ciento de las empresas mexicanas tiene un nivel alto de innovación y la consideran una pieza clave de su estrategia; 40 por ciento medio y 4 por ciento bajo, de acuerdo con el estudio Catalizadores de la innovación, de Dell Technologies.

En cuanto a la adopción de la IA Generativa, cerca de la mitad (46%) está en una etapa temprana, lo que representa una oportunidad tremenda en México, de acuerdo con el directivo. Los tres principales objetivos del uso de la IA son: transformar la organización, reducir costos y aumentar eficiencia y estar preparados para responder a las solicitudes de los clientes.
En cuanto a las inversiones de las empresas en IA Generativa, 39 por ciento tiene un presupuesto dedicado a proyectos de IA; 41 por ciento utiliza presupuesto de TI y prioriza los proyectos de IA y un 15 por ciento utiliza presupuesto de TI pero no prioriza la Inteligencia Artificial.
De acuerdo con el estudio, que encuestó a 6 mil 600 tomadores de decisiones empresariales de TI alrededor del mundo, poco más de una tercera parte (36%) no sabe cómo serán los próximos 3 a 5 años de la industria de Tecnologías de la Información y 93 por ciento cree que las herramientas de IA Generativa ayudarán a implementar aplicaciones más intuitivas y personalizadas para la fuerza laboral.
Los casos de uso más prometedores que identifican son: mejorar el servicio al cliente con chatbots y asistencia automatizada, aumentar la productividad, reducir la huella ambiental y reforzar la ciberseguridad.
Relacionado: Más de la mitad de las pymes mexicanas usó IA en 2023: Microsoft
El 91 por ciento vislumbra una mayor colaboración entre humanos y máquinas en el futuro, pero 82 por ciento considera que las máquinas no nos reemplazarán. Mientras que casi tres cuartas partes (73%) estiman que los empleos y habilidades necesarios para 2030 aún no se han inventado.
Aguilar considera que los perfiles más requeridos en los próximos años serán, en primer lugar, los científicos de datos, en segundo, expertos en ciberseguridad y, en tercero, todos los relacionados con la transformación digital, aunque también se requerirán habilidades como pensamiento crítico y trabajo en equipo.
En cuanto a los retos, los encuestados mencionaron como tres principales para México la seguridad, el impacto ambiental y la escasez de habilidades. Aguilar recalcó que esta tecnología requerirá una ‘habilidad de procesamiento brutal, impresionante’ y centros de datos para correr todas las unidades de procesamiento gráfico (GPUs) y para enfriarlos.
Respecto a las industrias, Aguilar contó a DPL News que donde Dell ve la mayor velocidad en la adopción es en la manufactura. “Un ejemplo, caso de uso, estas plantas empiezan a diseñar la nave industrial y requieren tecnología de Inteligencia Artificial para identificar dónde debo poner mis líneas de producción, cómo manejo mis brazos mecánicos, dónde pongo los robots, los centros de control y todo ello mediante la tecnología que tenemos desarrollada con Nvidia que se llaman los gemelos digitales“,
El desafío de la ciberseguridad
Según el estudio, 85 por ciento de las organizaciones encuestadas fueron afectadas por ataques de seguridad en los últimos 12 meses y los tres incidentes principales fueron: el malware, la configuración de seguridad en la Nube y vulnerabilidades sin parchar.
Para 68 por ciento, las amenazas internas son de gran preocupación, 84 por ciento se enfoca en parches y actualizaciones y el 86 por ciento tiene un Plan de Respuesta a Incidentes (PRI). “El tema de ciberseguridad es crítico y clave en términos de construcción de modelos de innovación, como la IA”, puntualizó Aguilar.
Un porcentaje aún mayor, 88 por ciento, considera a la IA como una parte esencial de las herramientas de ciberseguridad. Sin embargo, esa cifra contrasta con la baja adopción de Zero Trust, pues tan sólo 24 por ciento registra una implementación completa de esta arquitectura de seguridad.