Un nuevo capítulo en el escándalo de filtración de datos en las Big Tech ha sido revelado. Después de una denuncia de un exempleado en China, Microsoft aceptó que con fines de “revisión” de la calidad, accedió a conversaciones de Skype y Cortana, su asistente de voz, lo que indica que ambas aplicaciones funcionaron durante años sin “medidas de seguridad”.
De acuerdo con un reporte revelado por The Guardian, el excontratista declaró haber revisado miles de grabaciones “potencialmente sensibles en su computadora portátil personal desde su casa en Beijing durante los dos años que trabajó para la empresa”.
Los trabajadores no tenían ninguna herramienta de ciberseguridad con la capacidad de proteger los datos de interferencia criminal o estatal (recordemos que las revisiones se realizaron en el contexto del país asiático), e incluso se les ordenó hacer el trabajo utilizando nuevas cuentas de Microsoft con la misma contraseña para facilitar la administración, detalló el excontratista. “La verificación de los empleados era prácticamente inexistente”, agregó.
Al respecto, Microsoft respondió que actualmente las llamadas de Skype se revisan en “instalaciones seguras en un pequeño número de países”. La compañía confirmó al medio The Verge que China no es actualmente uno de los países donde se realiza la transcripción.