El Financiero Christopher Calderón
Las condiciones actuales que tiene México para el despliegue de fibra óptica, sumadas a la política recaudatoria por el uso del espectro radioeléctrico, complica la oferta de conectividad que pueden ofrecer las empresas de telecomunicaciones y colocan al país al menos una década y media por detrás de las necesidades de conectividad que demanda el nearshoring.
“Si mantenemos las condiciones actuales en las telecomunicaciones, nos va a tomar 16 años el alcanzar estándares internacionales de conectividad, esto significa que estamos una década y media atrás de las necesidades del nearshoring, una década y media atrás en conectividad y una década y media atrás en transformación digital”, aseguró Daniel Ríos, vicepresidente adjunto de Asuntos Externos en AT&T.